Samsung Galaxy S III
Tecnología Nadie abrió la boca »Si se trataba de probar un teléfono, ¡qué mejor que llamar a mi abuela! “Pues se oye muy bien, bonita”.
Samsung Galaxy S 3 es el nuevo mataiphones.
Probando el Samsung Galaxy S 3
Si se trataba de probar un teléfono, ¡qué mejor que llamar a mi abuela! “Pues se oye muy bien, bonita”.
Samsung Galaxy S 3 es el nuevo mataiphones.
Probando el Samsung Galaxy S 3

La charla de Gabe Zichermann era una de las que más me interesaba de TNW2012. Cheo me tiene lavado el cerebro con la gamificación, así que tenía que escuchar al gurú con atención.
Algunas de las claves para que funcione: buscar la novedad, retarse a uno mismo, pensar de manera creativo y hacerlo con ahínco. La multitarea funciona y la sencillez, también. Como ejemplo se puso a sí mismo, con 37 años recuerda que los videojuegos de su infancia eran extremadamente simples: “No es tanto lo bueno que sea en el juego, sino lo mucho que lo intentes”.
De los apuntes, me quedo con estas frases:
La clave está en la dopamina, la droga que sabe hacernos imaginar.
Gamificación es el proceso que nos invita a usar la forma de pensar y la mecánica de los juegos para enganchar a los usuarios.
Y no, no es poner badges (chapitas) en tu página web por las visitas. Los badges son una buena mecánica, tienen sentido, son importantes, pero no lo son todo.
Y no, no se puede convertir todo en un juego.
La mayoría de los problemas de la humanidad se resuelven con simulaciones.

Con Lalo Zanoni tengo una relación especial. Lo conocí, en el sentido de saber de él, por su libro sobre Maradona, uno de esos juguetes rotos que tanto me cautivan. Después me enganché a su blog. El vínculo se hizo más férreo cuando comenzamos a contactar por Twitter. Podría decirse que es una amista intensa y distante a la vez, muy 2.0.
Finalmente, tenemos la costumbre de vernos solo en Las Vegas. Que puede sonar muy chic, pero es así. De año en año y en CES. Nos bastante para ponernos un poco al día de nuestra vida e impresiones. El resto va fluyendo a través de la Red.
Me pidió invitó a formar parte de su nuevo libro La Gran Manzana. El libro de Apple y me sentí halagada por ello. Mi aportación es modesta, pero creo que sentida y honesta. Valoro especialmente que desde el mundo de habla hispana se tomen iniciativas como esta, de profundización, divulgación y análisis, sin perder un ápice la parte de narrativa y entretenimiento.
Lo mejor, que el libro es gratis, os lo podéis leer y decir qué os parece. La última vez que hablamos iba por 4.000 descargas, pero me temo que ya se habrá doblado la cifra.
¿Para qué engañarnos? Me ha hecho mucha ilusión que Ciberpaís tenga aplicación. Funciona tanto en Android como en iOS.
Él conducía de buena mañana, yo me encerré en la salita junto a la máquina de refrescos y basura comestible de la redacción. Y no paró de hablar durante casi una hora. Jeff Jarvis, gurú sin ínfulas, personaje sin complejos dejó algunas píldoras sobre la frontera entre los público y privado, sobre el mundo que vivimos, sobre cómo se relacionan las redes sociales y el periodismo.
“Todos los negocios van a ser sociales, desde la pizzería de la esquina al cine”
“Hay que pensárselo bien antes de publicar algo muy personal”
“La frontera entre datos públicos y privados está en la contraseña”
“Cada periodista también es una marca”
¡Sacrilegio! Los de Android están en Instagram. Sucedió. Instagram a ha dejado de ser un club exclusivo para abrir la red social de fotos retocadas a casi todos los usuarios de Android. Los gritos, lamentos, quejidos de los de iPhone de toda la vida han sido un síntoma de la sensación de exclusividad que tenían hasta ahora. ¿Qué tiene el teléfono de Apple para hacernos sentir tan especiales?
Lo divertido es que llevaba 60 semanas sin subir una foto pero tenía más de 1000 seguidores. Ha tenido que salir la versión de Android para que me anime a añadir dos fotos desde el Galaxy del trabajo. Los instagramers no dejan de crecer.
Mi apodo, Petezin, podría rimar con Anakin. No es lo mismo, pero sigo esquivando el miedo, que lleva a la ira y al final nos pone del lado del mal.
Star Wars me mola. Por fin, puedo jugar a ser un Jedi, con sus gestos, en el salón de casa. Un motivo más para frikear durante la Semana Santa, lejos de procesiones y capirotes.
http://youtu.be/MNWqxO–h6I
Me encanta la reacción en Twitter a que Twitter pierde followers. Los comentarios más comunes son “ya decía yo”, “esto explica todo”, “ya me parecía”. Vamos, que todo el mundo achaca al propio Twitter la pérdida de seguidores y no a una posible pérdida de interés en lo que decimos.
Tanto Serafín Marín como Paco March denuncian la taurocaspa. ¡Bien hecho! El lu nes no pude ir a la presentación de los carteles para la prensa. Estaba enfracasda en mis tecno-labores. Me llamaron la atención los comentarios pidiendo una presentación de San Isidro para todos. Entiendo que, por definición, una rueda de prensa es para los medios acreditados que cubren la información taurina o incluso generalistas que, ante un hecho de este interés, acuden. También creo que si de verdad quieren hacer creer a alguien que la unión de tres empresarios, que en realidad es un fichaje con un sueldo como consejeros de Simón Casas y Toño Matilla, era para poner a la fiesta en el sitio que corresponde la primera feria que organizan tendría que tener un marco de presentación acorde.
En los últimos tres años he ido a varios museos con motivo de presentaciones, pero ninguna era taurina. Las comparaciones son odiosas. Así, que me venga a la cabeza tengo un par de ejemplos. La semana pasada rechacé una invitación de Nintendo para un pase privado por el Museo del Louvre con su director como guía para contestar dudas y exponer las novedades. He acudido, por ejemplo, a una fiesta privada en el Thyssen porque Samsung sacaba una tele ultra pija. Si los toros están en cultura, ¿por qué renunciar esto? Ya tiene delito que las empresas de cacharrería se den cuenta de que así ganan cierto halo y los taurinos sigan en su cueva.
Todo esto resulta menos lógico todavía si se tiene en cuenta que a finales de temporada Taurodelta organizó una jornada de gran interés en el Wellington. Entonces, tenían que hacer méritos para revalidar la plaza, escuchar al cliente. Lo que tendría que ser un método de trabajo constante resultó ser solo un guiño, una anécdota.
Me apena porque la forma, los modos y el realce de la feria deben empezar por detalles como ese.
“El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pan, de la harina, del vestido, de los zapatos y de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.Bertolt Brecht
(Del lat. deceptĭo, -ōnis).
1. f. Pesar causado por un desengaño.
¿Qué pasaría si un buen día descubrieras una parte de tu vida que tenías idealizada no era más que un teatro?
Es más fácil y cómodo destruir que construir, pero menos divertido, relevante y humano.
“No sin mi iPhone”, a muchos les parece una incongruencia. Tanto David de Ugarte como Víctor Sampedro, mis gurús de cabecera, desmienten esta percepción y explican con acierto por qué aunque apenas se llegue a fin de mes no se prescinde de un smartphone.
Apple nos ha prestado un nuevo iPad para probarlo en el diario. ¿Cómo es? Por fuera, muy parecido al 2, no se aprecian cambios. Sí resulta más rápido y la pantalla impresiona.
Todavía no he trasteado lo suficiente con la cámara.

Philip Tan, por Julián Rojas de EL PAÍS
El encuentro tendría que haber sido una última del diario. Por eso quedamos a desayunar la tostadita con su aceite y su tomate en el centro de Málaga. A medida que pasaba el tiempo dejó de encajar. Philip Tan habla despacio, con paciencia, con tranquilidad, pero con una gran dosis de pasión.
Apple y FourSquare han dado el primer paso para olvidarse de Google Maps. Open Street Map, una versión colaborativa, al estilo wikipedia son la nueva apuesta.
A mí me ha molado el diseño y que aguantan casi todo.
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