en Así no, Toros y taurinos

Escenas de un esperpento

Los blogs cada vez se utilizan más como medio para denunciar:

Haciendo mención de este fenómeno, el espacio virtual El Francotirador cita a Ignasi Biosca, COO de Media Contacts Global, quién declaró que “las empresas han de ir con cuidado, porque el usuario hoy en día tiene la opción de contar su opinión en un blog”. También cita casos de acusaciones en la red.

En días como este me siento más cerca de los antitaurinos. Cuando digo que ya no me gustan los toros es precisamente por esto. Al loro con el documento de la portátil perenne de Alicante. Como dice Isra, ¡ de OCU!

Toca rescatar las esencias de la Fiesta o cada irán irá más a la deriva.

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Comentario

  1. Hola Rosa:

    No es mi intención herir susceptibilidades patrióticas, pero debo confesarte que no entiendo cómo hay personas que se deleiten con el toreo, el que -a mi entender- es una tradición bárbara y sanguinaria, una versión azucarada del gladio romano.

    Usualmente, cuando leo sobre el toreo, veo repetidos términos como valor, honor, bravura, etc. Mi pregunta es: ¿a los toros les importa? ¿piensan en que están teniendo una muerte «con honor» cuando los aguijonean y acuchillan, sin contar el estrés del proceso?

    En Chile, tenemos una costumbre también mal tildada de «patriótica» que se llama Rodeo, donde jinetes a caballo luchan por atar un novillo con un lazo, con los consiguientes golpes, heridas y estrés que el pobre animal se lleva cuando lo embisten con el caballo.

    No dudaría ni por un segundo en apoyar una reforma que lo prohibiera (tal como sabiamente hicieron los ingleses con la caza del zorro), pero por desgracia hay demasiada gente con poder económico que sigue apoyando la actividad pues a sus ojos es «noble»… tal como la caza.

    ¿No será hora de replantearse las cosas y dar paso a una cultura de respeto a la vida e integridad de los animales, que al mismo tiempo deje estas tradiciones anquilosadas en el baúl de los recuerdos?

    ¡Saludos!
    FT.

  2. Francotirados, si algún argumento a favor de los toros me sienta mal es el de «fiesta nacional». Es el que menos me gusta y el menos «racional».
    De todos modos, los antitaurinos teneis todo mi respeto. En muchos postulados, y más en tardes como la de ayer, estoy más de vuestro lado que del de los taurinos.