en Melodías y sonidos para una vida desafinada, Por el corazón de Europa

Amsterdam: ¿A mi qué me importa?

No me cuadra mucho la música con el vídeo, pero quería poner esa canción. Os lo cuento. No tengo muy claro si la supuesta tolerancia de Amsterdam es sólo indiferencia. Decía un chiste que la diferencia entre ignorancia e indifenrencia es «Ni lo sé ni me importa». Algo de eso es lo que me queda de Amsterdam. Puedes encontrarte un bar de abuelas con una puta al lado, o chavales hasta el culo al lado de una joyería, farmacia o tienda de premamá como si tal cosa.

¿Os parecen extremadamente individualistas? Mi relación con los pocos holandeses que conozco es buena pero… me quedo pensativa.

Especialmente el rollo drogas y sexo me ha resultado demasiado casposo y tetrabrick. Cualquiera que en España haya llevado una vida medio normal se dará cuenta que aquello no es para tanto y tiene un punto grasiento casposo a lo bar de Maquinavaja. Pero sólo ese rollo. Merece la pena darse una vuelta por ahí y curiosear, como por el resto de la ciudad, pero no me parece justo que sólo tenga la fama por eso cuando es una auténtica pasada de ciudad.

¡Deja un comentario!

Comentario

  1. Totalmente de acuerdo, Amsterdam es mucho más que eso, la valoración final es muy positiva.
    Vaya cola en el museo Van Gogh!

  2. Me ha gustado el vídeo, refleja esa «decadencia moral» que sufren ciertas partes de Amsterdam, esas que buscan los porreros y pasaos, y de la que todo viajero intenta escaparse para investigar más en la visión de una ciudad que es maravillosa, porque lo que buscas es el alma de la urbe.

    Buen viaje!

  3. Hay ciudades que más vale no volverlas a ver pasados veinte o treinta años. El Amsterdam de 1974 donde unos ladrones casi me tiran a un canal, ya no es el mismo. La putita que desde su vitrina alertó a la policía de que me estaban atracando, hoy será super-abuelita. De todas formas,con la ropa desgarrada y ensangrentada, cuando fui rescatado, la dí un beso a través de la vitrina de su escaparate donde todas ellas se exhibían. Reía feliz como una niña a la que han dicho «guapa».

  4. Por favor, Rafita, no confundir a los fumadores de hach, entre los cuales me encuentro, con los típicos pasaos. Si fuera comparable una cosa con la otra, todos los moros estarían tirados y vas a Marruecos y compruebas que no es así. Enrique, al leer tu comentario se me han puesto los pelos de punta, te debo una llamada, tranqui, que todo llega.

  5. Como mola tu blog, lechessss. Con esto del video me dejas cada día a cuadros. No te lo comento a diario por no parecer pesao, pero mola mola. Tienes una cineasta en ciernes, chata. Buena gana de ir a Amsterdam, ya me he hecho una idea!! Buen viaje! Digo…

  6. La primera vez que fui a Amsterdam me pareció bastante caspas, y eso que me quedé por la noche y ver por dentro los puticlubs mientras intenta salvar tu alma el Salvation Army a golpe de canción y bombo tiene su punto.

    Después, te puedo asegurar que es uno de los sitios en donde me he sentido más feliz y, sobre todo, más libre. Así que persevera, que con el incentivo de los obreros cachas siempre hay una excusa para volver.

    Ya hablaremos ….