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Comentario

  1. Al final fue imposible vernos, que putada! había tanta gente! el caso es que vi a Carmen! que, en un momento se acercó a las primeras filas del escenario, pero no pude saludarla,… joer! Abrazos!

  2. Sabina-Serrat=Tortura-Toros, Velocidad=Tocino. Todo muy lógico.
    Todo ciudadano tiene derecho a manifestarse y a hacer el ridículo de la manera que estime oportuno.
    ¡hace falta ser soplapollas! Y no pienso decir nada más del asunto porque estoy muy cabreado con la estupidez del temita y ya se ha dicho suficiente en este blog.
    Vamos bajando la cuesta, que arriba en mi calle se acabó la fiesta…

  3. A mí este hombrito me da como pena. Me recuerda al «primo» de san José cuando le florecio la vará.

  4. Es un pensionista inflable, los venden en las tiendas esas de regalos y reclamos publicitarios, que tienen llaveros, banderas, pancartas… Es la novedad de este año, funciona a pilas y tiene pancarta y traje intercambiable. Lo usan mucho los partidos politicos, ongs y sindicatos…

  5. … era inevitable verle, él solo, paseando con el cartel de un lado a otro en la entrada principal del pabellón y como dices, nadie le dijo nada. Nada. Ni para bien, ni para mal.
    Yo también le ví y precisamente me llamó la atención tanto que él no hiciese más ruido que el de la pancarta, y que la gente directamente le ignorase ¡aluciné!
    Un saludo,

  6. lo peor de todo es que sabina y serrat se bajan los pantalones a la primera de cambio.

    mitos que caen…

    vivan los toros!

  7. Todos tenemos derecho a manifestarnos como se nos de la gana. No me gustan las corridas de toros, eso que soy hijo de españoles y amo la cultura española y mis tíos van a las corridas en Almería. Lamentablemente es una de las tradiciones que más detesto, pero respeto quienes la disfrutan porque bueno, hay mucha gente en España que la considerará una tradición, yo personalmente no la entiendo y me gustaría que algún español me cuente la historia de la misma… No por eso me voy a poner en contra de estos dos grandes de la música, hay que separar las cosas. Yo fui a ver a Serrat y Sabina a Córdoba (Argentina) y la verdad que con mi novia a quien le gusta los dos pero es más fana de Serrat nos quedamos maravillados con semejante show. Como siempre estos dos artistas, demostraron que están muy por encima de Charly García, Fito y Calamaro; la música argentina debe replantearse muchas cosas… Nuestros próceres musicales mal que me pese, perdieron toda creatividad.