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La prensa pasa la noche en blanco

En la prensa del domingo todas las portadas de Madrid cantaban y ensalzaban las bondades de la noche en blanco, perobastaba con darse una vuelta por los blogs para descubrir que era un desconcierto, un cúmulo de desastres y una falta total de previsión al servicio de que ciertas compañías hagan caja.

La resaca ha traído una nueva disputa por los transportes entre Aguirre y Gallardón, nada nuevo. Sí sorprende que hasta esta tarde en la SER no hayan comenzado a oirse las críticas de los ciudadanos de a pie más allá de las bitácoras.

La prensa se creyó el triunfalismo oficial. Los periodistas, mis iguales, se conformaron con la foto y la imaginación pero no hicieron colas ni padecieron la noche de decepciones -yo tampoco- como nos cuentan los ciudadanos. ¿Se entonará un ‘mea culpa’?

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Comentario

  1. Yo me animé a abandonar el exilio serrano y la noche blanca me pareció muy negra, la verdad. Supongo que la lluvia deslució mucho la cuestión, pero allí nadie sabía muy bien dónde iba, ni qué había, ni quiénes andaban pintando de blanco la noche… ni nada de nada. Madrid era una marea humana sin gracia, sin orden ni concierto, en busca de no se sabe qué.

  2. Ahi es donde entra en juego el Periodismo Ciudadano: dar cuenta de los hechos desde otra perspectiva no oficial, y lueg contrastar.
    ¡Que futuros debates nos esperan!…

  3. como dijo un amigo mío, fue política cultural de escaparate: no aporta mucho, pero queda muy bien en las portadas de los periódicos.

    Por cierto, otra que le colaron a la prensa: ¿quién contó al millón y medio de personas que salimos a la calle? En la mayoría de los museos nadie hacía recuento de asistentes. El año que viene voto porque el Ayuntamiento dirá dos millones, por aquello de mejorar, y todo el mundo tragará. En fin…

  4. Yo en Madrid estuve el año pasado en la noche en blanco y la verdad es que lo único que merece la pena son los espectáculos en la calle. La verdad es que hay que hacer algo de cola, pero merece bastante la pena.

    En cuanto a las colas de los museos, me parece un poco hipócrita pasarse 5 horas para entrar a ver por ejemplo el Museo del Prado, cuando no cuesta nada ir a verlo cualquier domingo del año que también es gratis…. ¿Acaso por entrar esa noche aprendes más?

    Este año han intentado hacerlo aquí en Sevilla y ha sido un auténtico fracaso. Larguísimas colas y tiempo de espera para al final ver cosas que dejaban bastante que desear. Ni una actividad en la calle, sino todas en recintos cerrados bastante pequeños. Y para colmo, parte de las escasas plazas se quedaban -como no- reservadas para autoridades.

    El año que viene le daré otra oportunidad para ver si han mejorado. Pero desde luego este año, se han lucido.

    Besos.

  5. ¿Noche blanca? Valiente bobada, no conozco a nadie sensato que se la tomara en serio. Es más, gente nocturna de profesión esa noche se recogió en casa tan agustito a machacar la oreja.

  6. A mi lo que me sorprende es el «borreguismo» que destila la gente en cuanto hay algo gratis, lo que no estoy dispuesto a soportar es colas de 2 horas para ver algún museo que no me va a estar abierto al 100% como ocurrió en el Thyssen, prefiero esperar en lugares de más dificil acceso como el edificio de la bolsa y cualquier otro día pagar por una visita.

    Mi noche en blanco fué de lo más productiva, empecé con «El silencio de las sirenas» en el lago, realmente mi mente no estaba preparada para ver un espectáculo así, después fuí a la Puerta de Alcalá a ver «Atmósfera», poca gente se molestó en leer lo publicado en la web de la noche en blanco sobre lo que iba a ver, puede parecer muy simple pero, ¿alguien había imaginado ver la Puerta de Alcalá rodeada de nubes? como dice en su descripción: de Madrid al cielo.
    Continué hacia Cibeles a ver la Casa de América y el Palacio de Correos, de ahí cogí el metro (si, si, el metro, que no estaba mucho más lleno que cualquier día para ir a trabajar) y fuí al Templo de Debod a ver a Fátima Miranda y su «deCantar», aunque había gente entusiasmada con ella tengo que reconocer que yo no entendí su «arte», eso unido a que empezó a llover fué el detonante para abandonar, casi a la carrera, el Templo Egipcio, pasada la lluvia llegue a la fachada del Edificio España con su «Family Garden», jamás había visto un efecto polilla tan grande, una gran cantidad de gente hipnotizada por los cambios de luz que había en sus ventanas, simple pero muy atrayente, visto lo visto nos acercamos a ver si podíamos entrar a ver los frescos de Tiépolo pero la cola era inmensa, al igual que en el Teatro Real, lo dicho, si puedo entrar otro día aunque sea pagando… de ahí me fuí al Thyssen por que un amigo estaba allí guardandonos sitio, vimos su colección del siglo XX (la Baronesa no dejó ver más), de la que solo me gustaron 3 cuadros de Richard Estes y de ahí nos fuimos a ver a los Chicks on Speed al matadero.

    Yo si he sabido aprovechar esta noche en blanco, lo único que hace falta es planificarse lo que se quiere y no se quiere ver.

    Un saludo

  7. Yo estuve en conde duque y en plaza de España y la verdad es que estuvo bien. Lo unico que deslucio fue la lluvia y el transporte publico, tarde casi una hora y media en llegar a casa, normalmente no llega a 45 minutos.

    Saludos!