en Así no, Política

¿Qué sabrás tú?

¿Hace falta denominación de origen para opinar de un país? Me temo que no. Es lo mismo que le pasa a Eduardo Arcos cada vez que opina de México. A mi me interesan especialmente las opiniones y mejoras que pueden aportar los de fuera. El motivo es sencillo: la distancia ayuda a ver problemas e imaginar soluciones. Lo ideal es combinarlo y calibrarlo, pero me gustan los expertos que han fichado en el PSOE.

Me parece una salida de tono la acusación del PP. Si no eres «pata negra» no opinas. Es como los taurinos, anclados en el pasado, todo su argumento es: «Si mi abuelo lo hacía así y le iba bien…».