en Así no, Política

¿Qué sabrás tú?

¿Hace falta denominación de origen para opinar de un país? Me temo que no. Es lo mismo que le pasa a Eduardo Arcos cada vez que opina de México. A mi me interesan especialmente las opiniones y mejoras que pueden aportar los de fuera. El motivo es sencillo: la distancia ayuda a ver problemas e imaginar soluciones. Lo ideal es combinarlo y calibrarlo, pero me gustan los expertos que han fichado en el PSOE.

Me parece una salida de tono la acusación del PP. Si no eres «pata negra» no opinas. Es como los taurinos, anclados en el pasado, todo su argumento es: «Si mi abuelo lo hacía así y le iba bien…».

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Comentario

  1. Yo también soy extranjero radicado en México y sí a veces resulta un poco difícil opinar sobre todo cuando es en sentido negativo de la tierra que te da, como es mi caso, refugio, apoyo y hasta una familia.En mi caso trato de no referirme a «México» o los «mexicanos», generalizar un problema no es bueno porque todo tiene un origen específico, no todo el mundo es igual ni todo puede generalizarse al país o sus habitantes. Es cuestión de enfoque o dela forma de decir las cosas.

  2. El problema de opinar desde la distancia es que la información que te llega pasa por demasiadas manos. A no ser que tengas fuentes de primera 100% objetivas no puedes defender nada con certeza de no estar apuñalando a quien defiende las mejores ideas. Por eso hay que medirse mucho, pues ya es difícil discernir en la jungla política local como para ponerme a hacer millas, aunque sea vía weblog.