Del querer al no querer y una felicitación navalonera

Tenía pendiente la referencia a este artículo desde hace mucho, era algo así como el borrador perpetuo en mi blog, para cualquier momento de desazón tonta.

Me llegó la misma felicitación que a Beti y no encontré mejor momento para sacarlo. Además, le debo una llamada a Carmen, la del pelo azabache y la sonrisa medida.

felicitacionnavalon.JPG

Quería, además, enseñar de alguna manera la felicitación, pero me cabreaba, porque no veo ninguna referencia, más allá de la foto en sí, a nuestro espítitu descreído, canalla y reinvindicativo. Vamos a tener que aplicar un correctivo a mis compañeros del Círculo

Dos poetas encubiertos

Tanto Sebas como Edson me regalaron sus libros. Además de excelenten poetas, son inteligentes. Se han autoproducido y así la responsabilidad y los beneficios recaen en ellos. Las editoriales no sé en qué pensarán porque sacar libros de estos dos cracks son un acierto seguro.

Ah, tras “Después de este silencio” y “Otra vez el silencio”, pensamos que la próxima obra será “¿Por qué no te callas?”.

sabanasysilencios.jpg

Adiós a “Toreri”

Estuve en su festival porque lo creí justo. Actuaban toreros a los que ayudó en sus comienzos. Paquito arrimó el hombro para que fuese la gente y supiese por qué merecía una ayuda un torero republicano en una Salamanca fascistoide.

Un buen amigo me contó la mejor enseñanza de “Toreri”: “El cuerpo está pa’ cagar,  follar y torear”.

Largo adiós a un torero que se agarró a la brocha gorda o lo que saliese sólo por ser “tricolor”, una vocación frustrada por pensar por su cuenta.