en A flor de piel, Toros y taurinos

Adiós a «Toreri»

Estuve en su festival porque lo creí justo. Actuaban toreros a los que ayudó en sus comienzos. Paquito arrimó el hombro para que fuese la gente y supiese por qué merecía una ayuda un torero republicano en una Salamanca fascistoide.

Un buen amigo me contó la mejor enseñanza de «Toreri»: «El cuerpo está pa’ cagar,  follar y torear».

Largo adiós a un torero que se agarró a la brocha gorda o lo que saliese sólo por ser «tricolor», una vocación frustrada por pensar por su cuenta.

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Comentario

  1. Rosa, te admiro, te leo y comparto contigo muchas opiniones, pero hay cosas que no se pueden decir sin mas.
    Toreri no era tricolor, ni monárquico, ni de derechas, ni de izquierdas, toreri era lo que le tocó vivir, y ante todo torero y buena persona. Conviví mucho con el, me enseñó, me ayudó….y entre otras cosas, no distinguió entre colores.
    Feliz año 2008
    Bernardino Basas

  2. Hola Rosa. Ante las alusiones debo hacer hincapié en varios puntos. Conocí a Toreri, fui su amigo y con él me encantó hablar de toros, de la vida o de aquella cruel guerra incivil.
    Tuvimos tanta afinidad que siempre que me llamaba ‘salvador’ por fomentar el primero de los festivales que se le hicieron y se celebró en Ledesma.
    Cuando me contaba cosas de la guerra siempre tuvo clavada la humillación que le hizo Marcial Lalanda, que le cerró todas las puertas por estar en el legítimo bando republicano. Con Domingo Ortega, a quien tanto admiró como persona no lo podía ni ver, pues se portó muy mal cuando le pidió ayuda. A Toreri le tocó sufrir haber perdido una Guerra donde casi todos los toreros estuvieron en el bando fascista.
    Luego, lo peor fue en Salamanca. En esta tierra de tantos señoritongos fachas, a él no le dieron cuartel en nin guna casa ganadera, ni los Pérez, ni los Cobaleda, ni ninguna… sencillamente por sus ideas políticas.
    Después se resignó, porque había que vivir, pero desde luego que odiaba la Guerra (tenía muhísimos motivos), a Franco. Y desde luego que nunca se levantana al clamor de la derecha ni la monarquía.
    No sé porqué este Bernardino siempre quiere protagonismo y ser el muerto en el entierro y la novia en la boda. Quizás por sus ideas políticas, su afán por figurar y hacerle la pelota a los ganaderos para que le metan vacas quiera meter a todos en el mismo corral, pero se confunde.
    Por último lo que es verdad es que Toreri fue un buenazo, un caballero con un corazón de oro. Siempre torero y que hasta sus últimos días ponía ojos de pícaro cuando veía a una ‘tía buena’.
    Nada más. Un saludo y hasta pronto.