en A flor de piel, Toros y taurinos

Ser Morante

Con la entrada en mano me pierdo la «morantada».

A veces quisiera ser como Morante, hacer el bobo, lo que me dé la gana, que me rían las gracias y me toquen las palmas. No es por gracioso, sino por su gracia, su salero… Muchos días me planteo hacer, de una vez por todas lo que me brote. Allá películas. Maricón el último. El que venga detrás que arreé. ¿Por qué este afán tan tonto de entrega sin reservas? Porque sé que yo, que quiero ser Morante, no tengo valor para cortar en plena temporada. Porque yo me pongo las trampas sola. Me enredo en mi maraña y me pierdo con cada desilusión.

Nada Importa sabe qué significa «Ser Morante». ¿Tendrá insomnio Morante?