Fue en la Plaza de María Pita en La Coruña, grabé, con mi minicámara como placebo porque con la “profesional” nos iba a gastar la cinta más de ocho minutos. Cuando corté quería seguir hablando y le dije: “pero un minuto, ¿eh?”. Con cara de alumno ofendido me decía: “Sí, sí, sólo dos cosas más”. Si fuese por él hubiese estado horas con el mitin a la carta, desgranando argumentos de la guerra de Irak, los precios, la educación, el cambio climático… Creo que se sabe todo el programa socialista.
Sin duda, las campañas electorales tienen daños colaterales.