en A flor de piel, Así no, Las chicas son guerreras, Periodistas, Política, Vender la moto

Irak cinco años después

¿Qué hacías tú cuando comenzó la guerra? Me temo que es una pregunta que, por decencia y respeto a otra persona, jamás podré contestar, pero así debe ser. Supongo que tendría que tener un recuerdo triste, y me entristece la guerra, pero no lo tengo del momento concreto en que salió en las noticias.

Hace dos años estuve en una mani contre la invasión de Irak en Nueva York (de paso vivimos el St. Patrick’s, no os lo perdais, ser Irish por un día implica beber cerveza desde las diez de la mañana). El año pasado en Madrid. Y este no iba a ser menos. Cada vez asiste menos gente, y cada vez los gritos son más radicales; las consignas, menos conciliadores. No digo que no tengan razón, ni que el pueblo Palestino no esté siendo machado, ni los iraquíes pero me sabe mal que las manifestaciones pacifistas tenga voces fuera de tono. Veo con simpatía cuando le dicen a Zapatero que no nos falle, o que no mande tropas a fuera por «no repartimos caramelos». Sin embargo, algunas acusaciones -quizá sólo con ánimo de calentar el ambiente y ganar puntos en el aspecto show- me saben mal.

Por cierto si os interesa saber cómo está Bagdad en su día a día, Gervasio Sánchez -el mejor corresponsal de guerra según EM, de hecho la recomendación viene de su manotiene un «protoblog», en el que relata cómo se vive allí en «Cartas desde Bagdad. No sé de más periodistas españoles que puedan andar libres por esa ciudad sin tener que ir empotrados con militares.