en A flor de piel, Las chicas son guerreras, Periodistas

¿Por qué lloran?

Cuesta trabajo entender tanta ostentación. Los cofrades de las procesiones suspendidas por la lluvia lloraban por el agua que les impedía salir a la calle. Maldita lluvia, decían. Bendita lluvia para un país sediento. ¿No han pensado que quizás Dios no quiere el teatro absurdo de las imágenes, la ostentación obscena de la riqueza en un mundo injusto?

Vía | Rodolfo Serrano

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Comentario

  1. ¿Aquellas feligresas que tanto han rezado estos días para que salgan sus santos y NO llueva habrán rezado, como mínimo, lo mismo porque la sequía termine o no haya cambio climático?

    Hipócritas!

  2. No tengo yo claro que Dios maneje la lluvia para frenar procesiones u ostentaciones. Símplemente, creo que no maneja la lluvia, así a su antojo.

  3. Que las vírgenes lloran todo el año
    y solo las quieren por primavera,
    y todas miran pa´l cielo
    y todas miran pa´l suelo
    pero ninguna de ellas mira
    a la carita de los nazarenos.

    kay, Martires del compas

  4. Entiendo perfectamente la reflexión que haces si ves la Semana Santa sólo desde una persepectiva religiosa y/o catecumental. Sin embargo, te emplazo para que el año que viene bajes a Sevilla y veas que se abren otras ventanas por las que se puede ver, desde otros ángulos menos encorsetados, diferentes maneras de vivirla…
    La Semana Santa, créeme, tiene más que ver con los asuntos del corazón (el bien entendido, no el couché) que con los púlpitos de las Iglesias.

    Un besote gordo

  5. Rosa, perdona que te tenga que reprochar tu post, no se puede escribir sobre algo que no se conoce ni entiende. Al menos yo lo veo así.

    Las Cofradías, como dices, no son ostentación: son historia de mi tierra; son tradiciones de toda una ciudad, de familias, porque aquí el que más o el que menos tiene un vínculo con alguna, que se han unido para siempre entorno a ellas; son arte; son sentimientos que nacen directamente del corazón; son conservación de un patrimonio colectivo porque, aunque las imágenes y pasos pertenezcan a una determinada Hermandad, son «patrimonio universal» de esta ciudad que en primavera vive con más intensidad que nadie una bendita fiesta difícilmente explicable desde la lejanía; son expresión de fe y son muchas cosas que no pueden separarse porque así no se entiende.

    La Semana Santa de Sevilla marca el inicio de la primavera, la época que a Sevilla alegra.

    La Semana Santa es una explosión de emociones que hay que vivir para entender y opinar.

    Quedas invitada cuando quieras para vivirla (porque la Semana Santa se vive) de primera mano, verás como tu opinión cambia.

  6. Como no estaba el texto entrecomillado no me di cuenta de que era una cita, jajajaja, excuse me.

    Pero bueno, ya de paso, te digo lo que pienso de la gente que opina de nuestra Semana Santa sin, ni siquiera, haberse acercado para comprobar qué sentimos los que la vivimos.