en A flor de piel, Las chicas son guerreras, Periodistas

¿Por qué lloran?

Cuesta trabajo entender tanta ostentación. Los cofrades de las procesiones suspendidas por la lluvia lloraban por el agua que les impedía salir a la calle. Maldita lluvia, decían. Bendita lluvia para un país sediento. ¿No han pensado que quizás Dios no quiere el teatro absurdo de las imágenes, la ostentación obscena de la riqueza en un mundo injusto?

Vía | Rodolfo Serrano