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Ordóñez es muy pegón

La Comunidad de ELPAÍS.com, mi trabajo (entre otros asuntillos de fontanería y pegado de letras) me da muchas satisfacciones. Este post dedicado por Johuga me ha encantado. Sabía de la crónica, pero no de este romance  de Luis Carandell. Para una Navalonera a la que sólo le falta ponerse en la cacha el hierro de la N en puchero con cruz mola más aún.

Madres, las que tengáis hijas,

mirad que acto tan feo

cometió en Guadalajara

un reputado torero.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Estaba este compañero,

mártir de la información,

tomando café con leche

con un aparejador.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

En el diario “Informaciones”

una crónica escrito había.

Hablaba de Antonio Ordóñez

y muy bien no le ponía.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Es éste un buen periodista,

amante de la verdad,

ni dávidas ni amenazas

torcerán su voluntad.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Cuando menos lo pensaba

entra el de la gran patilla,

junto con su hermano Pepe

y algunos de su cuadrilla.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Enfurecido el rondeño

por la crónica pasada,

arremete contra Alfonso

sin que este le faltara.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Cae el crítico de bruces.

Le da patadas el diestro,

con la ayuda de los suyos,

formando un cuadro siniestro.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

A puntapiés y puñadas

el matador se ensañaba,

mientras los de la cuadrilla

al cronista sujetaban.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

De esta manera se ve

la honradez vapuleada.

El que quiera ser veraz

mejor que se quede en casa.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Trasladan al periodista

a un sanatorio de pago.

Se le aprecian contusiones

de carácter reservado.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

La prensa del otro día,

con energía y mesura,

recrimina a Antonio Ordóñez

y le afea la conducta.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Aquí termina el retablo,

y no hay que darle más vueltas,

si no es decir que el de Ronda

tiene la mano muy suelta.

Ordóñez es muy pegón.

Le sacudió a Navalón.

Letra para un romance de ciego que apareció por Madrid en septiembre de 1968. Versión de Luis Carandell.

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Comentario

  1. No conocía este romance, y no está nada mal. Me gusta aún más como bien dices tú por ser un navalonero al que,tambien, sólo le queda ponerse ese hierro que tan bien describes. Un beso desde la charrería.

  2. Yo tampoco lo conocía…….. Gracias, rosa. Y otro beso desde la charrería…. Y otro para el marques, que se deja ver mas bien poquito

  3. supongo sabréis aquello que se dice que le dijo el bicho a Ordoñez cuando terminó la ensalada de ostias, verdad?