en Política, Toros y taurinos

¿El enemigo? Que atacamos mañana

Lo de los taurinos es recurrente. Siempre necesitan un enemigo exterior para reafirmar sus convicciones. Resulta que la fiesta de los toros, según ellos, goza de excelente salud, todo va bien. Son los malos los de fuera. En su colección de malos de la película tenían a Cristina Narbona en primer lugar. Como si la fiesta no estuviese más podrida que un filete de quince días. Como si las plazas no se quedasen vacías a las primeras de cambio. Como si lo que pasa en el ruedo tuviera capacidad para arrebatar al aficionado.

En burladero.com la renovación en el Ministerio de Medio Ambiente lo celebran como un triunfo. (Al loro con los comentarios hooligan cavernarios)

¿Alguien le ha preguntado directa o abiertamente a Cristina Narbona si es antitaurina? Si los taurinos se llenan la boca hablando de autogestión, ¿por qué luego piden pasta al Estado? Si quieren dejar de depender del Ministerio de Interior, ¿por qué no comienzan a poner la cantidad que se cobra en los contratos en lugar de «la convenida»?

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Comentario

  1. ¡Que no son los antitaurinos!
    ¡Que los culpables del estado cuasi catatónico de la Fiesta son los propios taurinos y los taurineadores!
    ¿Qué se puede esperar de un Juan Pedro Domecq que ha convertido una ganadería de toros de lidia en una mierda de hospital de rehabilitación y ha contagiado el virus a la mayoría de la cabaña brava?
    ¿Y de la mayoría de sus compañeros ganaduros que si no hacen lo mismo que él es porque no pueden?