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Mi primer viaje

Mañana, bueno ya este sábado, abandonaremos Gijón. Me iré sin probar la sidra pero con mucho en lo que profundizar. En el curso se aprende a cada rato y los compañeros son un lujo tanto como los ponentes. Por cierto, he descubierto que anda por aquí Prieto (creo que se llamaba así) de Tribuna. Confío en poder saludarle mañana en la lectura del manifiesto, antes de volver a casa.

Mi primer viaje con mi padre fue a Avilés. Fuimos los dos solos y tuve que pedir permiso a la Señorita Inés. Estrenábamos el Ford Orion con que años más tarde aprendí a conducir. Estaba en segundo de EGB.  Mi abuelo Julián se fue un verano para allá, con Juli y volvió al pueblo en una caja de pino. Para un abuelo que no paraba, fue una muerte tranquila. Ahora los ALSA tienen wifi. Allí nació la frase: «Sálvese quién pueda que yo no tengo solución». Mi padre la recuerda cada vez que pasamos por un tunel.