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Che, El Argentino

Mi debilidad por los biopics hace que vea la peli con buenos ojos, aunque desde mi infancia no veía cine por la mañana. Las 11:15 de un domingo no es hora, creo que no veía algo así con colegas desde alguna vez que se quedaron en casa amigotes y terminábamos la madrugada con Julito Aparicio y el de Alcurrucén.
Mereció la pena el esfuerzo a cambió de ver la peli de Che El Argentino con Enrique Meneses -espero que me haya perdonado por preguntarle cosas mientras se interesaba por los títulos de crédito, parece que no sólo los gafa-pasta leen las letras esas del final-porque estuvo bastantes meses en Sierra Maestra durante la Revolución. Mola ir con él porque decía que el Che no era tan alto, y se reía con muchas “exageraciones” o licencias dramáticas.

Por lo demás, no me ha parecido mal. Tampoco se pasan a la hora de hacer del Che algo más allá del héroe de las camisetas. La segunda parte, por aquello de mi vena boliviana, me gustará también.

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Comentario

13 Comentarios

  1. Una cuestión completamente ajena a todo lo cinematográfico y biográfico. ¿El título de la película no debería llevar una coma (No sólo en tu post, sino en todas partes) para que tenga algo de sentido? A mí me parece que tendría que ser “Che, el argentino” en plan vocativo. No sé, digo yo…

  2. A ver si Enrique se anima y hace un post sobre lo que le pareció la peli.

    Para mí, una buena película, pero sin pasarse.

  3. Hey, Jon, ¡qué bueno verte por aquí!
    ¿Estás escuchando al Tala? Se le nota mal…
    Yo también espero que escriba algo para su blog. En Público pronto saldrá un reportaje suyo sobre la peli. Creo que te gustará.

  4. Sin ser malísima, yo me esperaba otra película…La parte que más me gustó fue la que está en Nueva York…el resto le faltaba algo de hilo…

    Esperemos a la segunda parte, a ver si hay algo de conflicto…

  5. Fué un placer que Rosa me ayudase a ir al cine de La Vaguada a esa hora y luego saliese disparada para almorzar con su abuela. No me interrumpió más que una vez cuando estaba yo comprobando en el genérico, que no figuraba el personaje de Crescencio Pérez, el patriarca de la sierra sin el que la revolución hubiese fracasado tras el desembarco del Granma. Este hombre ordenó a los 50.000 guajiros que le obedecían siempre, que ayudasen a los 12 supervivientes castristas. No aparece en la película. Creo que “Público” sacaa mi comentario el Martes. A partir de ese momento puedo poner un post sobre la película “Che el argentino”.

  6. Hey, pero luego te encontré todos los títulos de crédito por internet. Joer, como periodista mi obligación es preguntar. Se supone que somos amigos, no sólo un lazarillo (como los perros chulis del metro).
    Seguro que te da bastante juego para el blog además de lo del periódico.

  7. Vaya lujo tener a don Enrique como compañero en la sala de cine. Lo que pasa es que luego deberíais haber continuado con la tertulia, o qué se yo, hacer una especie de mesa redonda.

  8. Masmadera, me gusta tu idea. Yo me tenía que ir a comer con la familia y él a escribir para Público, pero… tengo en mente hacer un podcast con sus impresiones de la película para meterlo en su blog. Mañana se supone que nos vemos, así que si tenemos un rato, intento hacerlo y subirlo. ;)

  9. Rosa es mi profe. La debo haber salido de la cartilla de los palotes y alfabetización, a poder leer a Julio Verne. Ya llegaré más lejos. Ella me ha dado las herramientas. Es muy severa pero buena profe. Pedro, su padre, le ha transmitido los genes. Y como estoy en deuda con ella, cualquier cosa que quiera organizaros como tertulia, ipod u otra cosa, sabe que estoy a su disposición.

  10. Muchas gracias pues a Rosa la maestra por el ipod de don Enrique.

    Y también gracias al maestro de periodistas que se aplica como estudiante de nuevas tecnologías de periodismo ¡61 años después de su primer reportaje!

    Con perdón.

  11. Masmadera, tiene mucho mérito porque, además la primera grabación se quedó vacía y tuvo que repetir. No sé cómo no me mató. Llego a ser yo y… En fin, que muy profesional el tío, vamos.

  12. Acabo de ver la película, y me decepcionó bastante. Exceptuando la buena actuación de Del Toro y la bien lograda secuencia del discurso del Che en la ONU, el resto me pareció correcto, pero sin emoción alguna. Los uniformes de los revolucionarios demasiado limpios, las barbas y las melenas un tanto falsas, igual que algún impacto de bala en la espalda de un extra. La genial relación de compañerismo y amistad entre el Che y Camilo Cienfuegos se queda sólo en un par de anécdotas, cuando en la realidad fue mucho más que eso. Y a quienes no hayan leido algo de la Revolución Cubana, la estrategia para llegar a La Havana mostrada en la película les resultará un tanto confusa, sino inentendible. A ver cómo resulta la segunda parte y cómo retratan a mi país, Bolivia. Saludos.