en A flor de piel, Argentina, Buenos Aires y otras debilidades, Con la música a otra parte, PTlife

Buenos Aires con obligada nostalgia

Pasé del calor al hielo. ¡Literal! En la calle y en el corazón.

Con las maletas sin deshacer el primer golpe. Encontré mi armario ordenadísimo a cambio de desaparecer algunos recuerdos de mi abuelo Carmelo y otros tantos de Alfonso (Navalón), que son dos de las personas que más me ha enseñado en la vida. Cuando estoy muy muy triste, siempre iba a la caja del armario en que guardaba la parpusa de mi abuelo y lloraba apretándola. Hoy no pude hacerlo. Me pongo a organizar los zapatos y ¡toma ya! Las manoletinas, sin limpiar, con sangre, albero y hasta cagarrutas de caballo con mis zapatos. ¡Como si me las fuera a poner! Me costó un montón de codazos birlárselas a Esplá en la últimas Puerta Grande en Las Ventas.

Al poco suena el teléfono. Un compi que el otro día coincidió con un amigo en un sitio que no debía haberle visto o no en esa situación y compañía, sin avisar. Cosas que pasan o cosas que no te esperas. Toda la adolescencia viendo pelis de los Hombres G para nada. Si ya lo decían en el vesturio donde boxeaban: «El amor es ciego pero los vecinos no».

Ya me veo con las cancioncitas melosas de Navidad… Comiéndome la cabeza:

Last Christmas, I gave you my heart
But the very next day, You gave it away
This year, to save me from tears
I’ll give it to someone special

Tenía que haberme quedado en Buenos Aires. Ha sido un viaje maravilloso, donde ha brotado la amistad sincera, el ánimo por construir, la nobleza, las ganas de compartir y el sueño de un futuro mejor. Entre bromas con César y Vero, a ratos hacíamos chistes: «Joder, no nos hemos mosqueado ni una vez entre nosotros». Nos sabía a milagro.

Han sido unos días preciosos, de compartir, de convivir de aprender por los que nunca estaremos sufienciantemente agradecidos. Una pena que a veces la vida no dé estas bofetadas de realidad. A mis compis de viaje, a Seba, Leandro, Sol, Mr. Clark, Alvarito, Celina, Dany, Javier y todo el equipo argento, gracias por ser tan generosos con nosotros, por vuestro calor y cercanía. Tengo la sensación de que esta semillita del SD08 ya está dando grandes frutos. Como Isa, o la posibilidad de pasar un ratito con Vanis, Paula, Eze, Andrés,Álvaro o Mauro.

Mi afición por las tiritas bien por eso, por su efecto para cerrar las grietas de mi corazón. A veces pienso que no existe el amor; otras, que se recicla; en ocasiones, me parece un contrato una cobardia, una conveniencia. Las peores, como ahora, que ya se me pasó. Que tuve grandes oportunidades y fui demasiado idiota.

Tardamos en tener pista, se veía venir. La ciudad se puso nostálgica, con crugidos de tacón en el parqué y agudos de bandoneón en la noche loca de primavera. Buenos Aires lloraba el adiós de mi alegría, de unos día que no olvidaré. La lluvia quedó atrás, yo me quedo con la resaca de no saber bien por qué nunca tengo con quién ir a escuchar esta gente que tanto me hace sentir.