en América Latina existe, Bolivia cambia

Evo, un presidente en huelga de hambre

Entiendo la intención. Hasta podría apoyarla, pero le pierden las formas.

Evo Morales muestra que está dispuesto a darlo todo para sacar adelante la ley electoral, pero no es lo que se espera de un presidente democráticamente elegido. Él gobierna para todos, no sólo para los que se solidarizan con él y su huelga, también para quiénes censuran su comportamiento.

Un presidente no puede ponerse en huelga de hambre, máxime cuando precisamente sus opositores han utilizado un sinfín de veces este mismo recurso para presionar. Él debe ser más elegante. Evo debe estar con el pueblo y convencerles de la conveniencia de esa ley sin poner su vida en juego, sin caer en la trampa de sus enemigos, sin poner la democracia en un escenario que no le corresponde.

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