BlogDay 09

Casi se me olvida pero Chiqui me lo ha recordado. Voy a intentar sacar a gente que no sale tanto por aquí pero que leo.
Estos son mis cinco del BlogDay:

Guerra progresista

Eran tiempos en que los políticos mandaban a la guerra a sus propios hijos. La perspectiva había de ser forzosamente distinta. Menos sencilla que ahora.

La profesionalización del ejército se contempla como una conquista social. Lo es, pero sólo para ciertas clases sociales. La propia palabra, “profesionalización”, resulta engañosa: encubre en la práctica la proletarización de la guerra. Las élites ya no tienen que combatir. En primera línea de fuego se encuentra la gente más pobre (con abundancia de inmigrantes) y con menos alternativas laborales. Gente cuyas familias carecen por completo de poder de decisión. Gente obligada a callarse y aguantar. Es como los contratos-basura: progresismo contemporáneo.

Enric González habla, además, sobre Ted Kennedy en su columna “Guerra”.

Limpio, lo que se dice limpio…

En Washington DC me llamó la atención este anuncio en el que se promociona el carbón como fuente de energía. En principio creí que era cosa de algún lobby.

carbon

Daban estos argumentos a favor del uso del carbón: “Abundante, asequible, nuestro. Tres razones por las que el 72% de los líderes de opinión apoyan el uso del carbón”.

A mi siempre me pareció de lo más gris, contaminante, dañino… Este “Vida y artes” cambia un poco mi percepción.

Las fuerzas anfibias

Mi madre se pensó que quería irme a la guerra cuando me apunté a “Comunicación y Conflictos Armados” un mes de julio de no sé qué año. Y yo pensaba, “ojalá”.

Antes de un curso de verano me imaginaba así “las fuerzas anfibias”. Al verlo así, en un barreño, me acordé del curso en que conocí a Moeh. Durante una mañana de julio un profe al que apodamos “el Camacho” por sus manchas sobaqueras nos contó cómo se hacían los desembarcos. Como ejemplo, Normandía y Perejil.

fuerzasanfibias

Dominio Público en Cabueñes

Dominio Público prescinde del actor como punto central del espectáculo y deja al público como único participante. No se trata de convertir al espectador en actor sino de atender a las posibilidades narrativas del grupo a partir de herramientas estadísticas. Los espectadores forman parte de una ficción sin necesidad de exponerse como individuos en un escenario que, por otra parte, tiene tantos actores como espectadores asisten a la función”.

Rogert Bernat, una de las personas del teatro español más innovadoras y reconocidas de España, estará en Cabueñes con su último montaje, el espectáculo teatral más grande del mundo, porque es el público el que conforma Dominio Público.

Muy pronto, a mediados de septiembre, más en Cabueñes, ¿te lo vas a perder?

Hair, esos hippies…

Nos metimos por recomendación de Fany que a su vez había recibido recomendación de, creo, un profe de su escuela. Después de tener un 30% de descuento en el tktron (unas taquillas que hay en Times Square creadas por el sindicato de los teatros para rebajar a última hora el precio de las entradas disponibles para así mantener las funciones llenas de gente. Lo consiguen. Ellos contentos y los que vamos a un musical sin tener el capricho de uno en concreto, también contentos) nos metimos el domingo a las 14h a ver Hair.

Mi experiencia en musicales no es mucha. No son santo de mi devoción y me aburrí como una ostra viendo Cats en Madrid.

Ignoraba que es un remake pero Mr. Burger lo borda. En realidad, toda la tribu. Si eres hippie, abierto de mente o amante de los diferente, te gustará. La música te parecerá “de toda la vida”. Va subiendo el tono, poco a poco, metiéndose a la audiencia en el bolsillo, creando complicidad y una atmósfera en la que llegas a creer que tu función es la única, la verdadera, la mejor que hizo nunca esta compañía. El final, emotivo, crítico, comprometido, se torna en sentimiento colectivo con una invasión de escenario.

Página del musical HAIR. Ah, la tribu tiene Twitter.

Twitter, las tonterías y los estudios tontos

Noticia difundida a través de agencias y de la que muchos medios se hacen eco. Lo comprendo y me parece razonable.
Se trata de darle difusión al estudio, pero, por suerte, eso no quiere decir que se avale o apoye.

Titular: El 40% de lo que se escribe en Twitter es “cháchara inútil”

El estudio sostiene que un 40,5% de los tweets no son más que frases o palabras con escaso interés. Los mensajes de conversación, con un 37,5%, ocupan el segundo puesto. En un tercer y lejano lugar se encuentran los llamados mensajes de valor, con un 8,7%. Según los resultados del informe, los usuarios apenas utilizan Twitter para dar noticias (3,6%).

Desde Pear Analytics aseguran que las conclusiones del estudio son “interesantes” e “inesperadas”. La firma creía en un principio que los usuarios de Twitter utilizan la página principalmente para promocionarse a si mismo o para vender algún producto. También se sorprenden por la escasez de noticias en los tweets. “Será interesante comprobar si las noticias comienzan a tener un mayor peso en Twitter o si continua siendo una red donde la gente comparte sus actividades de todos los días”, asegura el fundador de Pear Analytics, Ryan Kelly.

De acuerdo. No han entendido nada los amigos de los estudios inútiles. Twitter no tiene por qué servir para decir cosas importantes. Que se den noticias ahí es algo trivial. Si en algún momento concreto se usa para algo relevante, es una anécdota o fruto de una necesidad puntual. Twitter es una herramienta para comunicarse en 140 caracteres de manera rápida, fluida y directa. Sin más.

¿Cuánto de lo que hablamos por tlf es basura? Ah, no, ¿que no se han dado cuenta? Es como si alguien esperase que usásemos el tlf para llamar siempre al 112 o para dar noticias, cuando la mayoría de las conversaciones son personales. De hecho, en Twitter se dicen cosas tan poco relevantes que la mayor parte de la gente lo deja abierto. No hay ningún secreto. ¿Cuántos de los correos que envíamos contienen “información de calidad”? Por favor, pensad en todos los ppt que bloquean nuestras cuentas.

Me parece a mi que este estudio lo ha hecho alguien que no conoce a nadie usando Twitter, ha seguido a gente y ha visto que no contaba más que tonterías... Igual soy yo la que tiene un problema que le interesan las paridas de un montón de gente y a ellos las mías.