en Libros, letras y sueños de papel, Periodistas, Tecnología

Del manuscrito al e-book

“Del manuscrito al e-book” es el título del artículo que publica hoy Enrique Meneses en Babelia, el suplemento cultural de EL PAÍS. Merece la pena la lectura por lo mucho que aporta en cuanto a sentido común y mirada al futuro alguien que ha vivido varias reformas (revolución sería mucho decir) tecnológicas en su vida.

El e-book, o e-libro, no sólo preserva los pulmones de la tierra, cada vez más dañados por la mano del hombre, sino que eliminará con el tiempo la necesidad de disponer de bibliotecas caseras. Todos los libros estarán al alcance de nuestra mano -nunca tan bien dicho- en el idioma que deseemos. La letra podrá modificarse tanto en su tamaño como en la familia tipográfica. Los e-libros dispondrán de excelentes diccionarios incorporados en cualquier lengua. Los mismos textos podrán llegarnos en el idioma original o en la traducción que deseemos. Los libros podrán llevar explicaciones adjuntas del mismo autor para esclarecer dudas. No será necesario molestar a nuestra pareja que desee dormir si nosotros queremos leer porque el libro electrónico trae su luz incorporada y graduable en la misma pantalla.

Barrera también lo destaca.

En el NYT encontré algo relacionado con la enseñanza, la lectura y la tecnología. Los libros de texto escolares son cada vez más parte de la historia.

¡Deja un comentario!

Comentario

  1. Los ebbok que conozco y, concretamente, el que yo manejo (kindle) no tiene luz propia. Es lo que les diferencia de las pantalas de ordenador, cuya lectura cansa la vista. Soin luz exterior la pantalla del ebook no puede leerse. Sin embargo, puede leerse perfectamente a pleno solo, incluso en la playa. Por eso pienso que la última frase de tercer párrafo de su artículo, que por lo demás me ha interesado mucho, me parece inexacta en relación a los ebooks que conozco.