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Guerra progresista

Eran tiempos en que los políticos mandaban a la guerra a sus propios hijos. La perspectiva había de ser forzosamente distinta. Menos sencilla que ahora.

La profesionalización del ejército se contempla como una conquista social. Lo es, pero sólo para ciertas clases sociales. La propia palabra, «profesionalización», resulta engañosa: encubre en la práctica la proletarización de la guerra. Las élites ya no tienen que combatir. En primera línea de fuego se encuentra la gente más pobre (con abundancia de inmigrantes) y con menos alternativas laborales. Gente cuyas familias carecen por completo de poder de decisión. Gente obligada a callarse y aguantar. Es como los contratos-basura: progresismo contemporáneo.

Enric González habla, además, sobre Ted Kennedy en su columna «Guerra».

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Comentario

  1. Creo que hay que diferenciar entre las guerras de hace años – guerras totales- en las que se reclutaba a casi todo el mundo, y un ejército actual donde la profesionalización lo ha convertido en un empleo, eso si de riesgo. Independientemente de que la mayoría, actualmente, lo ve como una salida laboral.

  2. Las élites nunca estuvieron en primera línea de fuego. Como dijo Céline, «Cuando los grandes de este mundo empiezan a amarnos es porque van a convertirnos en carne de cañón». (Viaje al final de la noche, 1932)

  3. En 1914-1918, murieron muchos soldados y unos cuantos civiles. En 1939-1945 murieron tantos soldados como civiles. En las guerras de Vietnam y de los Balcanes murieron muchísimos más civiles que soldados. Como dijo alguien:»Mamá, en la próxima guerra yo quiero ser soldado!»

  4. El tema militar no debe ser considerado aisladamente. Los conflictos entre ellos la guerra armada, ya no son exclusividad de las fuerzas armadas. Sin embaro la «guerra» como concepto cultural existe y, seguramente, seguira existiendo en la medida que no haya mecanismo de solucion pacificos de cumplmiento obligatorio.
    En tanto, los ejercitos y su poder de destruccion, son la mejor forma de disuasion y, seguramente, la mas ventajosa. El problema es como se puede sacar del objetivo principal beneficios secundarios que no tan solo justifiquen su accion sino que la apoyen positivamente. Para este tema no puede haber reglas fijas sino que ellss surgiran de las caracteristicas de cada comunidad, sus necesidades y aspiraciones, por lo que es, finalmente, materia politica de conduccion gubernamental.
    Es un error «ideologico» las ideas del «antimiltarismo» ya que el mismo surge de la existencia de un «militarismo» o de la confusion de este por razones domesticas. No se puede «idealizar» o «demonizar» el tema para justificar posiciones o usarlo como revancha circunstancial. La defensa y la guerra es un tema sociopolitico no exclusivo militar, sin embargo, ellos tienen una «formacion» que les da aptitud contribuyente conforme la educacion que reciban en su carrera.