en PTlife, Visto por ahí

Iberia y sus goteras

Teóricamente, no tendría que quejarme. Al ir a USA la última vez me metieron en la sala VIP, a la vuelta, además, nos metieron en Business.

El otro día, cuando iba para San José me sacaron de la clase «plebeyo» de nuevo. Dicho todo esto, que se lo agradezco mucho, creo que su servicio deja bastante que desear.

Al margen de los dudosos modos de los azafatos y azafatas -no sé si será eterno jet lag o que estén hartos de la crisis pero no tengo por qué pagarlo- el sistema de entretenimiento va mal.

Yendo con Fany no pudimos ver la peli sin sentirnos como en «el día de la marmota» con tanto corte y repetición. Mi clavija de auriculares no funcionaba, así que compartimos la suya.

Cuando iba a San José en Business ni mi pantalla ni la de mi compañera funcionaba. Se supone que íbamos a poder elegir entre un montón de películas; en cambio nos tragamos doce horas en blanco. Menos mal que traía el netbook con pelis gracias a Chiqui.

No se trata de que me hagan mimos a mi, sino de que las cosas medio funcionen para que no les abandonen todavía más clientes.

Esta mañana, de San José a Madrid, tampoco funcionaba la clavija del audio.

Tuvimos una minigotera al comienzo del vuelo. El pasaje se lo tomó a risa. Creo que de la compañía nadie se enteró.

Iberia y sus goteras from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.