en Periodistas

Jóvenes y soporte

Tampoco faltan periodistas jóvenes. El problema, en una época de transición, consiste en que algunos de esos periodistas jóvenes se desvanecen por falta de soporte industrial; otros se ven obligados a predicar en solitario desde un blog; algunos, los menos, llegan al mando o al púlpito cuando apenas están descubriendo cómo funciona el oficio y cómo funciona la vida. Mientras, las prejubilaciones y las políticas de austeridad eliminan la antigua casta de los maestros del taller.

No se trata de defender los periódicos. Si tienen que morir, que mueran. Hay que defender el periodismo, en cualquier forma que adopte, porque nos proporciona un relato sobre nosotros mismos. El periodismo nos ayuda a entender qué somos y dónde estamos. Las voces nos hacen falta.

¿Qué será de este blog cuando Enric González esté en Jerusalén?