Periodismo y Social Media
Media, miniposts, redes sociales Nadie abrió la boca »La Fundación Nieman publica este interesante paper sobre periodismo y Social Media. Ya tenemos lectura chuli para las navidades.
La Fundación Nieman publica este interesante paper sobre periodismo y Social Media. Ya tenemos lectura chuli para las navidades.
Freddy Navarro me invitó a asistir en marzo a Venezuela para su Congreso sobre Nuevas Tendencias en Periodismo y Medios. Así podré conocer a El Vito y Luis Carlos en su salsa. También van Oscar, Paula y Lou Power. ¿Quién se apunta?
Los amigos de Atrápalo repiten concurso. El premio no es ninguna broma: Un viaje a NY.
Precisamente este año viajé allí dos veces, con diferente sabor cada una y recuerdo, pero de ambos viajes aprendí lecciones.
¿Te animas a participar? El año pasado no quedó nada mal.
Conocí a Torres Mora en el mismo curso que él conoció a David de Ugarte. Lo pasamos genial con su manera de llevar el curso, abrir debates y generar pensamientos alternativos.
Poco después hice una visita al Congreso. Hablamos, charlamos y me hizo confiar en valores que creía perdidos.
El artículo de ayer en EL PAÍS me decepcionó pero, en general, me pareció fruto de la ignorancia.
Resulta que comparto servidor con él. Mi blog también está en el servidor de David. Apenas se cae, no me cobran un duro, me lo actualizan y cada vez que intento invitarles a cenar, ¡pagan ellos! Vamos que casi me da vergüenza el trato que me dan.
Si alguna vez he tenido un problema de acceso, he llamado directamente, o mandado un correo. Muchas de las incidencias sirven para arreglar problemas que comparten otros blogs, como el de Rafa Estrella y el de muchos más amigos.
Me ha decepcionado Torres Mora, pero no sólo él. También los medios que están publicando un ridículo supuesto “hackeo”, que sólo es un signo de la ignorancia de nuestros políticos y la poca costumbre de contrastar las noticias. Ni las agencias han contrastado, ni los digitales antes de publicar. ¿Tanto cuesta hablar con las dos partes? Va a resultar que sólo somos altavoces de los políticos…
Ha muerto Paul A. Samuelson a los 94 años. Para mi siempre será el autor del libro naranja. El único manual de economía que estudié. (Bueno, y un poco de Schumpeter) Es curioso, en CUNEF era como la iniciación y al año siguiente, en periodismo, era la lista de esa asignatura porque lo entendía y hasta le hacía preguntas a un profe que se parecía a Sábina, pero en apático.
Una pena que se vaya sin conocer cómo salimos de esta…
Muchos pensaríais que Triball es esa especie de conglomerado de tiendas pijas entre putas y chulos. Precios altos, tiendas trendy, y mujeres ofreciendo su cuerpo mientras los polis se pasean. El pasado jueves había en medio de la calle Barco una colección de figurantes que parecían divertirse en un artificial concierto.
Eso es, supuestamente, Triball.
Menos mal que me refugié en lo que muchos creen que es una tienda de plantas, “El Vivero” lo llaman los del barrio, cuando la definición más cercana de lo que se hace en las Indias.
El verdadero Triball es este. No acepteis imitaciones, amiguitos.


En cuanto tenga un poco de tiempo os pongo más historietas de Costa Rica (todavía tengo un montón de posts pendientes del verano en NYC, Philadelphia y Washington DC). La cuestión es que me quedé con las ganas de conocer más sitios. Cuando vuelva me gustaría poder ir a la casa de Yorkín, al sur del país.
Esta panda de gamberros cuyo único nexo de unión es la afición a los toros se une esta noche. Entre ellos se encuentran mis mejores amigos.

¡Tiembla Madrid!

Sabes que es Navidad en Madrid cuando te encuentras jamones con lucecitas por la Cava Baja.
Jamones con lucecitas from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Recuerdo de una noche de cena y tertulia con Laura y Luis Carlos.
La transición de los viejos medios a los nuevos no puede reducirse a un cambio generacional, ni a la aparición de nuevas tecnologías, ni siquiera a una crisis devastadora que actúa como selector darwinista y elimina a los más débiles. El cambio que se está produciendo afecta a la esencia misma de lo que han sido los medios de comunicación hasta ahora, que se definían por su capacidad de abarcar a un público masivo con productos estandarizados según los patrones del capitalismo industrial tradicional; mientras que las nuevas tendencias en el consumo y ya en la producción nos indican que los medios deben adaptarse a nichos concretos y acumular las grandes cifras con las que se construyen los negocios en la agregación de productos y de marcas que satisfagan a una enorme sumas de pequeños públicos todos ellos distintos.(…)
No tendremos periódicos, al ritmo temporal marcado por la jornada diaria, sino continuos: los nombres que los han caracterizado, diario, periódico, semanario, mensual, dejarán de tener sentido para las nuevas marcas, totalmente desvinculadas de un ritmo temporal. Sus contenidos tampoco estarán determinados por el plazo de entrega, los cierres. Y ni siquiera la verificación resistirá la presión del público para conocer los datos disponibles en sus versiones más elementales, a veces en el nivel de los simples rumores. No habrá, pues, una versión de los hechos, sino sucesivas versiones perfectibles de los hechos, y una mayor necesidad de orientación, análisis, contextualización y explicación derivada de la mayor precariedad de la información. Habrá que regresar a las ideas básicas de este oficio. Sabiendo, además, que ya no es exclusivo de quienes hacen gala exclusiva de su profesionalidad, abierta ahora a todos los ciudadanos. Como habrá que regresar a las ideas básicas de la democracia y del Estado de derecho para responder a los retos de la nueva sociedad.(…)
Vivirá el periodismo y vivirán los periodistas. Quizás serán menos que ahora, momentáneamente, pero volverán a ser muchos más en el futuro, hasta alcanzar potencialmente a todos los ciudadanos con derechos activos y pasivos a gozar de la libertad de expresión. No periodistas atenidos “a sueldos y voluntades ajenas”, como decía Fígaro en su artículo ‘Un periódico nuevo’, sino periodistas independientes y autosuficientes cada uno de ellos, tal como se imaginaron en los tiempos iniciales y tal como deberán ser de nuevo en su futura mutación. O tal como se veía Mariano José de Larra a sí mismo. Sólo y nada más que “periodista por mí y ante mí”, que es la mejor definición de un bloguero.¿Tanto cambian las formas? ¿No será que hay que cambiar las mentes? (3 comentarios)
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