en A flor de piel, América Latina existe, Así no

Munilla y los «males mayores»

Tomo la cita de Guerra y Paz:

“Existen males mayores que los que esos pobres de Haití están sufriendo estos días (…) También deberíamos llorar por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de vida (…) Quizás es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes también están sufriendo”

No me extraña que al Obispo Munilla no le quieran ni en su tierra. Si esta es la Iglesia que quieren para el siglo XXI que no se quejen cuando vivan al margen de la sociedad. No soporto esta Iglesia de ricos.

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Comentario

  1. Yo tampoco, tanta cabezonería que ni se dan cuenta lo que pierden o que se autoboikotean con tan mala prensa. Pero total la fe en si es creer, no racionalizar. Así que cuanto más ignorantes todos, mejor. Mientras la iglesia de pobres o de liberación tercermundista, los que hacen cosas sociales y valiosas, son excomulgados y tachados de ovejas negras. Ni hablar de que Roma siempre apoyó los más oscuros acontecimientos históricos, desde las peores dictaduras a la fuga de nazis con pasaportes falsos. Asquito…

  2. Rosa, buenos días:

    Normalmente coincido contigo en la mayoría de las cosas. Pero este «repaso» que le pegas al Obispo José Ignacio Munilla, no me parece justo.

    Me parece muy bien que no soportes esta Iglesia de ricos, o de pobres, como en todos los sitios, asociaciones, etc…hay cosas que no funcionan y gente que debería de estar fuera. Pero hay otra tanta gente muy válida, como creo que es la figura de José Ignacio Munilla.

    Como sabrás, José Ignacio Munilla acaba de dejar de ser Obispo de Palencia (como sabes soy de allí), ciudad en la que ha dejado una huella muy grande entre toda la gente, rica y pobre. Por una razón: su cercanía a todo el mundo. Solo te cuento un detalle: Al poco de llegar él a Palencia, explosionó por culpa del Gas un edificio en Palencia a media noche donde quedó todo derruido y hubo fallecidos. ¿Sabes quien fue una de las primeras personas que llegó al oir la explosión a meterse allí para ayudar en TODO? Sí, aunque no lo creas, José Ignacio Munilla. Desde ese día se ganó a toda la ciudad, por su caracter, su forma de ayudar, de ver la vida real.

    Creo que con este detalle te darás cuenta de que es una persona que vive la vida real, la de la calle. Conoce las realidades y problemas de los jóvenes por que se ha preocupado por ello y creo que todo eso es de agradecer. Sinceramente, si un día tienes la oportunidad de hablar con él, hazlo, ya verás como coincides con él en más puntos de los que te crees…

    El Comentario que citas, se debería de ver dentro de un contexto para ver su significado, pero claro, viendo el espiritu de «Guerra y Paz» que lo cita como «un tal Munilla»…pues deja mucho que desear.

    Espero que no te moleste que «en tu casa» se te diga algo distinto a lo que piensas, pero Rosa, no te comportes como se comportan con nosotros los Antitaurinos…

    Por cierto, ¿Sabes que José Ignacio Munilla también tiene Web? http://www.enticonfio.org/joseignaciomunilla.html

    Un fuerte abrazo Rosa!

  3. David, en el blog de toros no acepto insultos o mensajes de antitaurinos, porque es un blog para convencidos, no «toros sí o toros no». En este se aceptan todos los puntos de vista. Al contrario, te agradezco que aportes información de primera mano que desconocía y sirven para conocer mejor a esta persona. Thanx! besos

  4. Yo tampoco «soporto esta Iglesia de ricos»… ni «esta izquierda de falsos proges», ni tanta cr´titica superficial…
    Como miembro activo, puedo estar en las antipodas de Munilla, y por ello batallo desde dentro para cambiarla, desde la autocritica hacia mi y hacia el colectivo… pero me parece muy «comodo y poco trabajada la opinion vertida». Ojala hubiera «autocritica para todos…»

  5. MUNILLA dijo VERDAD

    Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente LA VERDAD.-

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para “condenar” al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir, porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que en ese supuesto sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-

    Pero no.- Munilla ha dicho una gran VERDAD, y eso duele a los que se quieren erigir en pedestales de “sabiduría” para que la plebe “los aplauda”.-

    A los soberbios les sale como un resorte eso de: “ha blasfemado”, “crucifiquémosle”, que es lo que en el fondo vienen ha decir y querer todos esos críticos del obispo.-

    El obispo Munilla ha dicho que: es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho otras muchas cosas que ustedes no quieren leer, agarrándose a esta frase como clavo ardiendo para “condenarle”.-

    Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que Monseñor es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que ratificar como verdaderas las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-

    ¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”,“violaciones”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos“, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “divorcios”, “abortos”, “terrorismo”, “políticos corruptos”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.

    Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación como… “modelos de vida”, no es extraño que “después” pasen todas estas cosas, y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”, y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-

    Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-

    Me encantaría que todos esos “virulentos críticos” del señor obispo de San Sebastián: religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-

    De los titulares y tergiversaciones que hacen los periodistas en sus periódicos me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en “recortar” frases ó pensamientos para que el titular sea “espectacular”, “monstruoso” y “escandaloso”, para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-

    Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a monseñor).-

    Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-

    Quiero pensar que ha Munilla no le han, ó no han querido entenderle; por eso uno de esos teólogos que quieren “crucificarle” por lo dicho en la entrevista escribe: Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana.-

    ¿No será… “LA VIDA ETERNA”… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es sagrada para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-

    Quiero estar, en este caso, al lado del señor obispo de San Sebastián: Don José Ignacio Munilla Aguirre, porque dijo VERDAD.-