Volar con Air China, toda una experiencia
PTlife enero 25th, 2010Embarcamos casi puntuales. Por suerte, pedí pasillo y no tuve a nadie al lado, así que disfruté también de la ventana. Resulta que el avión venía de Pekín, hacía escala en Madrid y llegaba hasta São Paulo. ¿No sería más fácil ir por el otro lado del planeta?
El asiento no estaba del todo limpio y olía un poco acidito, pero era bastante cómodo. En cada asiento hay una pantalla, pero echan cuatro películas en bucle todo el tiempo. Dos chinas y dos yankees. El capitán nos hablaba por megafonía en chino y en inglés, aunque a veces se le olvidaba esto úlimo. Como tampoco hablaba muy claro así que…

Nada más despegar nos dieron el “desayuno”, con una tortilla y espinacas. Bastante rico. Al mismo tiempo algunos críos empezaron a moverse por el avión y no pararon hasta llegar. Jugaban también con los azafatos. En una de mis visitas al baño, descubrí que un señor se había sacado un cuenco de plástico y comía los noodles. Fui a pedir agua a los “aeromozos” y tuve que esperar a que se terminaran de pelar una pera.
No lo hacían como chulería, sino con toda normalidad. Eran simpáticos, pero metidos en su rutina.
La siguiente comida me hizo más gracia. Me preguntó que qué quería “fish o chicken?”. Si sólo quedaba pollo, ¿para qué me preguntas, alma de cántaro?
Me tocó una especie de sepia que ni toqué pero sí el arroz y la verdura. (Supongo que al leer por aquí mi madre ya se hacía ilusiones).

Fui afortunada porque a los que parecía compatriotas de la tripulación ni les preguntaba. O son muy resignados o igual están programados en otra frecuencia con los delfines o los silbatos para perros y se comunican por telepatía.
Como pedí Coca Cola light me la dieron de lata. Lo normal era que lo sirvieran de una botella de dos litros.
Me pidió ayuda la vecina de pasillo para rellenar el formulario de inmigración, pero no le entraba en la cabeza que yo no sé chino y ella ni español, ni portuñol, ni francés, in inglés. Al menos no era como el señor de delante de ella, muy trajeado pero aficionado a carraspear cada poco rato y dejar un regalito viscoso en la bolsa que siempre pensé era para potar.
El aterrizaje fue suave, aunque no entendí nada de lo que decía el piloto al final.
Nakachachi Store
enero 25th, 2010 at 12:18 pm
Me parto con el post! Muy bueno lo de la comida pero mejor aún lo de ir desde Pekín a Sao Paulo pasando por Madrid. el que trazó la línea llevaba por lo menos un par de botellas de Flor de Loto!!!
Pásalo bien!
enero 25th, 2010 at 12:37 pm
Rosa es evidente, el piloto decía “apaguen todos sus aparatos electrónicos, que ya hemos dicho hace media hora que está prohibido su uso durante el aterrizaje” :-)
enero 25th, 2010 at 12:43 pm
Es posible que lo que decía el piloto al final es que durante el aterrizaje hay que apagar los aparatos electronicos…. jajajajaja Muy bueno el video
enero 25th, 2010 at 2:24 pm
¡Ahora, a comerse Brasil!
enero 25th, 2010 at 3:46 pm
Jajaja Madre mía, yo de esas comidas no comería nada, y me moriría de hambre.
Por lo visto, los chinos, por cultura, están acostumbrados a eso de escupir en cualquier momento, caiga quien caiga… Yo no podría vivir así :S
enero 25th, 2010 at 9:01 pm
creo q se vuela en ese sentido para aprovechar la fuerza d coriolis, y no es coña
enero 25th, 2010 at 9:02 pm
Kagüen la puta q hambre me ha entrao al ver las fotos
enero 25th, 2010 at 9:04 pm
Pues será verdad, Power, pero no lo entendía bien.
febrero 2nd, 2010 at 12:04 am
[...] No sé si el Gobierno de Pekín me tendrá fichada después de esto, pero la vuelta a Madrid supera la ida a São Paulo. [...]