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Renfe y la atención a las personas con discapacidad

Mañana salgo para Huesca. Vamos a estar un buen grupo de amigos y compis de trabajo por allí. Ramón recoge un premio importante y Duva se estrena en su lado más techie: ¿tendremos sucesos 2.0?

En el tren iremos varios y me acordé de este post pendiente, al hilo de las quejas de Ramón Lobo. Lo de la web de Renfe sigue siendo de traca. Sin embargo, tienen un servicio aún peor, aunque menos conocido.

Se supone que de manera gratuita ofrecen ayuda para discapacitados. Intentan con ello promover que viajen. Me parecía bien hasta que alguna vez viajando con Enrique Meneses, lo hemos probado. La última vez, si no fuese por Rodrigo no podríamos haber llegado a Huelva con todo.

Para empezar tienes que llevar a la persona a un sitio concreto de la estación. Es decir no están en el parking o parada de taxi. Imaginad: saca a la persona, monta la silla, saca los bártulos y vete al punto después de apagar el coche. Lo peor es que se llama el día antes para que la persona de ayuda esté lista y lo apunte. Muchas veces está una persona, o dos, para todos los trener. No dan abasto. O lo haces tú solito todo o pierdes el tren.

Al llegar al destino, sucede lo mismo. Alguien con chaleco amarillo espera en el andén. Ahí está el problema: ¿cómo se baja del tren con sus cosas y la silla si la ayuda espera fuera del transporte? Eso, suponiendo que dentro de su esquema pueda esperar en el andén para llevar a la persona hasta el coche, taxi o la persona que le espere.

Está claro, este servicio nunca se pensó para alguien que de verdad necesita ayuda, o va en silla de rueda y quiere viajar sólo.