La gran manzana


Con Lalo Zanoni tengo una relación especial. Lo conocí, en el sentido de saber de él, por su libro sobre Maradona, uno de esos juguetes rotos que tanto me cautivan. Después me enganché a su blog. El vínculo se hizo más férreo cuando comenzamos a contactar por Twitter. Podría decirse que es una amista intensa y distante a la vez, muy 2.0.

Finalmente, tenemos la costumbre de vernos solo en Las Vegas. Que puede sonar muy chic, pero es así. De año en año y en CES. Nos bastante para ponernos un poco al día de nuestra vida e impresiones. El resto va fluyendo a través de la Red.

Me pidió invitó a formar parte de su nuevo libro La Gran Manzana. El libro de Apple y me sentí halagada por ello. Mi aportación es modesta, pero creo que sentida y honesta. Valoro especialmente que desde el mundo de habla hispana se tomen iniciativas como esta, de profundización, divulgación y análisis, sin perder un ápice la parte de narrativa y entretenimiento.

Lo mejor, que el libro es gratis, os lo podéis leer y decir qué os parece. La última vez que hablamos iba por 4.000 descargas, pero me temo que ya se habrá doblado la cifra.

Jeff Jarvis y sus ‘Partes Públicas’

Él conducía de buena mañana, yo me encerré en la salita junto a la máquina de refrescos y basura comestible de la redacción. Y no paró de hablar durante casi una hora. Jeff Jarvis, gurú sin ínfulas, personaje sin complejos dejó algunas píldoras sobre la frontera entre los público y privado, sobre el mundo que vivimos, sobre cómo se relacionan las redes sociales y el periodismo.

“Todos los negocios van a ser sociales, desde la pizzería de la esquina al cine”
“Hay que pensárselo bien antes de publicar algo muy personal”
“La frontera entre datos públicos y privados está en la contraseña”
“Cada periodista también es una marca”

Ya estaba bien de pasear tanto el libro amarillo (Partes públicas) de un lado para otro sin terminar de leerlo de una vez.

El infierno se congeló, Instagram llegó a Android

¡Sacrilegio! Los de Android están en Instagram. Sucedió. Instagram a ha dejado de ser un club exclusivo para abrir la red social de fotos retocadas a casi todos los usuarios de Android. Los gritos, lamentos, quejidos de los de iPhone de toda la vida han sido un síntoma de la sensación de exclusividad que tenían hasta ahora. ¿Qué tiene el teléfono de Apple para hacernos sentir tan especiales?

Lo divertido es que llevaba 60 semanas sin subir una foto pero tenía más de 1000 seguidores. Ha tenido que salir la versión de Android para que me anime a añadir dos fotos desde el Galaxy del trabajo. Los instagramers no dejan de crecer.