Sin ‘cash’ en Argentina

En Argentina apenas hay monedas. O no las que debería. Parece un problema menor, pero hace que los autobuses funcionen mal. Cuando Josechu les habló de la tarjeta que usan en Gijón fliparon, pero nos decían que como hay varias compañías y algunos autobuses no eran de la ciudad, era complicado hacer el cambio.

En mi opinión, faltaba voluntad política para hacerlo y diálogo entre empresarios y políticos de diferentes signo.

El problema es que los buses sólo aceptan monedas, pero no las hay. Así que sin monedas no vas en bus. En el metro comienzan a promocionar los abonos y billetes de varios viajes, porque un día tuvieron que hacerlo gratis.

En las tiendas no te lo quieren cambiar tampoco. De hecho, te quieren dar caramelos en lugar de lo que te deben. Si compras algo pequeño sólo para cambiar directamente no te lo venden. Quise ir al cine en Recoleta y me costaba 20 pesos. No aceptaban un billete de cincuenta y tuve que pagar con tarjeta. Ilógico, casi absurdo, pero real. Eso o me quedaba sin entrar al cine.

La tesis defendida con las monedas más pequeñas es que el valor del metal ha superado el valor nominal y les sale mejor fundirlas. El hecho es que bastante gente me dijo que hay algo así como tráfico de monedas promovido por las propias compañías de transporte. Por 140 pesos te llevan 100 monedas de peso a tu domicilio. En los bancos sólo te cambian 5 pesos al día; es decir, te tragas toda la cola para tener cinco monedas.

Los cajeros no dan, al menos a los de fuera, más de 500 pesos por día (como 120 euros). Y se mantienen ciertas restricciones de circulación de dinero. La sensación general es que falta ‘cash’ y, para colmo, los mismos que lo veían como la solución para “el corralito”, ahora piden que se devalúe más el dinero para poder exportar.

La milanesa y su historia

Cada día se repite a eso de las 14 horas la misma operación. En la redacción web de Clarín.com, Eze descuelga el teléfono y pide su milanesa napolitana de rigor.

Es uno de los platos más típicos de Buenos Aires. Gastón y Victoria me llevaron a comer a un sitio motivo de propio restaurante: El Club de la Milanesa al tiempo que veíamos la final de la Davis.

Las hay riojanas, completas, de pollo (se suelen llamar Supremas) o de soja (que me gusta más). La napolitana es la habitual, con queso derretido y tomate, además de una pizquita de orégano. Este recurso se usa también para el sandwich.

En el mantel del Club de la Milanesa explicaban la historia de este clásico de la gastronomía porteña:

“Dicen los que saben que en la época del Barroco Europeo, la manía de cubrirlo todo con oro llegó al extremo de rebozar los alimentos en este noble material. La idea era lograr cierto status y demostrarle al resto de la sociedad el poder económico de aquel que se animaba a tan extraño plato. No faltó mucho tiempo para que se dieran cuenta de lo caro, poco higiénico y nada saludable que resultaba tal excentricidad. Fue entonces que a un creativo cocinero se le ocurrió usar huevo y pan rallado para simular los hermosos dorados del oro en los alimentos. Así nace la primera milanesa. Sin embargo, nada es tan fácil cuando de historia se trata. Los Austríacos tenían sus propios escalopes (única forma de rebozado conocida hasta el 1600). Dicen que un general austriaco fue a Italia a reprender a unos insurrectos, cuando se encontró con la receta de un rebozado con fecha anterior al escalope austríaco. Y ahí empezó el largo camino de la adjudicación de la autoría de la milanesa… alemanes, austríacos e italianos discutieron durante siglos sobre quién era el autor de este noble plato. A nosotros nos gusta más la historia del cocinero que usando su imaginación logró convencer a sus exigentes comensales de estar comiendo oro cuando en realidad se estaban clavando tremenda milanesa tal y como vos estás por hacer ahora.

Cultura, artesanía y política

Tengo un post pendiente (todavía a medias) sobre cosas que me han llamado la atención de Argentina. Quizá la más impactante es la endémica desconfianza en los políticos. Así poco se puede hacer para construir. Por un lado, se conciencia a la sociedad de la necesidad de pagar impuestos (hasta hay anuncios para que la gente se acostumbre a pedir facturas); por otro, siempre que se habla de política dan por hecho que “roban”. Te argumentan que su voto va para los que “roben menos”.

Buenos Aires con obligada nostalgia

Pasé del calor al hielo. ¡Literal! En la calle y en el corazón.

Con las maletas sin deshacer el primer golpe. Encontré mi armario ordenadísimo a cambio de desaparecer algunos recuerdos de mi abuelo Carmelo y otros tantos de Alfonso (Navalón), que son dos de las personas que más me ha enseñado en la vida. Cuando estoy muy muy triste, siempre iba a la caja del armario en que guardaba la parpusa de mi abuelo y lloraba apretándola. Hoy no pude hacerlo. Me pongo a organizar los zapatos y ¡toma ya! Las manoletinas, sin limpiar, con sangre, albero y hasta cagarrutas de caballo con mis zapatos. ¡Como si me las fuera a poner! Me costó un montón de codazos birlárselas a Esplá en la últimas Puerta Grande en Las Ventas.

Al poco suena el teléfono. Un compi que el otro día coincidió con un amigo en un sitio que no debía haberle visto o no en esa situación y compañía, sin avisar. Cosas que pasan o cosas que no te esperas. Toda la adolescencia viendo pelis de los Hombres G para nada. Si ya lo decían en el vesturio donde boxeaban: “El amor es ciego pero los vecinos no”.

Ya me veo con las cancioncitas melosas de Navidad… Comiéndome la cabeza:

Last Christmas, I gave you my heart
But the very next day, You gave it away
This year, to save me from tears
I’ll give it to someone special

Tenía que haberme quedado en Buenos Aires. Ha sido un viaje maravilloso, donde ha brotado la amistad sincera, el ánimo por construir, la nobleza, las ganas de compartir y el sueño de un futuro mejor. Entre bromas con César y Vero, a ratos hacíamos chistes: “Joder, no nos hemos mosqueado ni una vez entre nosotros”. Nos sabía a milagro.

Han sido unos días preciosos, de compartir, de convivir de aprender por los que nunca estaremos sufienciantemente agradecidos. Una pena que a veces la vida no dé estas bofetadas de realidad. A mis compis de viaje, a Seba, Leandro, Sol, Mr. Clark, Alvarito, Celina, Dany, Javier y todo el equipo argento, gracias por ser tan generosos con nosotros, por vuestro calor y cercanía. Tengo la sensación de que esta semillita del SD08 ya está dando grandes frutos. Como Isa, o la posibilidad de pasar un ratito con Vanis, Paula, Eze, Andrés,Álvaro o Mauro.

Mi afición por las tiritas bien por eso, por su efecto para cerrar las grietas de mi corazón. A veces pienso que no existe el amor; otras, que se recicla; en ocasiones, me parece un contrato una cobardia, una conveniencia. Las peores, como ahora, que ya se me pasó. Que tuve grandes oportunidades y fui demasiado idiota. Continuar leyendo

El paraíso en Galerías Jardín

Las fotos son una basura. Parece que no está permitido hacerlas y se me pegó el segurata. Las hice como pude y tampoco quise “jugármela” porque no merecía tanto la pena.

Galerías Jardín son como un mercado de puestecitos de toda la vida, sólo que dedicado a la tecnología. Hay muchísimas tiendas de componentes y los mini laptops (o netbooks) causan furor. También las tarjetitas de memoria.

Los productos salen un poquito más caros que en España (me explican que por los impuestos). Para paseo geek es un lugar recomendable. Continuar leyendo

Suicidio en vivo

Los habituales sabeis que veo muy poquita tele. Casi siempre noticias y poco más. La tele de Argentina se me  hace extraña. Los locutores hacen anuncios durante el fútbol y los entrevistadores se me hacen demasiado incisivos.

En ocasiones llegan al límite como ocurrió la semana pasada. El “Malevo” Ferreyra es, bueno era, un personaje histriónico del interior, de Tucumán. Al tipo lo iban a detener porque estaba acusado por crímenes durante la dictadura.

Mientras llegaban las fuerzas policiales, se despidió de su familia con la tele emitiendo. Continuó mientras se atrincheraba en el tejado de su casa y explicaba que no se entregaría. En plena entrevista, ¡pum! se voló la tapa de los sesos. Todo esto así, en vivo y en directo. Al poco la periodista que estaba entrevistándole comenzó a llorar.

Me impresionó la manera de hacer tele. Pero me pareció peor aún que después pusieran una niebla en el rostro para repetir la secuencia hasta la saciedad en todos los zappings, aderezado con “antología de los suicidios en directo”. Lamentable.

Una española en Buenos Aires

Isa GL ha sido uno de las sorpresas que nos deparaba el Foro Sociedades Digitales -de las muchas que me quedan por contar-. La conocimos el viernes y rápido fue una más del grupo. Prometió que se haría blog y esta española dedicada a la consultoría y afincada en Buenos Aires ha cumplido. ¡Bienvenida al mundillo blog!

Mucha vida en La Recoleta

Este domingo ha sido para recordar. Solitario y social al mismo tiempo. Comenzó con visita a la familia y lo cerré con una cena de ensaladita -estoy comiendo más espinacas que popeye- y empanadita de  verduras con Soledad Gallego Díaz.

Por la tarde estuve en La Recoleta, barrio conocido por su artístico cementario y sin embargo “cheto” -bastante- y muy vivo. Vi “Quemar después de leer”, muy de los Coen. Me gustó. Lo mejor del cine aquí es que es por defecto en versión original. Tuve que pagar con tarjeta porque no tenían cambio. Lo de las monedas aquí es un verdadero problema. Ya os contaré.

Me contaron en mi primer viaje que Ricardo Arjona se dio a conocer cantando en los aledaños del Village. Parece que hoy los gustos musicales han cambiado.

Ah, ganamos la Davis. Fue divertido y, de alguna manera, inesperado. Gracias, armada tenística. Gracias a Feliciano por los pases por bajo, naturales y trincherazos con la bandera.

No nos merecemos esto

Durante estos días en Buenos Aires hemos debatido mucho de sociedad y mucho más de política.

Andrés Durán presentó como curiosidad Publica Opinión para calificar con tags a los políticos. De paso entendimos lo que significa “chanta”. Comenzó la sangre. A César le encantó a Josechu no le hizo gracia alguna.

La conclusión fue que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece.  En principio, estaba de acuerdo, pero tras reflexionar no creo que sea totalmente acertado.

La lectura de este post de Edu en Enfoque Diferencial me ha hecho sentir bastante mal. Mal está que no asistan, pero que además, lo hagan con chulería y desdén es una falta de respeto punible contra los ciudadanos. Así es como se consigue que la gente ni vote, ni se involucre, ni crea en nada. Gracias por ser tan profesionales.

De nuevo, la brecha

Osvaldo Nemirovsci, Director de Aeropuertos Argentina 2000, se convirtió en la revelación del primer día por su defensa de la sociedad digital y la importancia de la misma para la igualdad de oportunidades. Más allá de la brecha digital (ejem, a mi me vino a la mente la brecha genital) explicó la necesidad de crear oportunidades para todos, al margen de su clase, a través de la alfabetización y el desarrollo tecnológico.

Marco incomparable

En la facultad nos prohibían expresiones como “marco incomparable”. Con razón. No aporta nada, no dice, se cae en el topicazo, en lo fácil, en lo hueco.

Como fuere, la primera tarde de las jornadas ha sido una pasada. Nos hemos encontrado entre asistentes. El Palacio de San Martín es una auténtica preciosidad.

Como dice César, hice un 360.

Sociedades Digitales en el Palacio de San Martín from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.