Sobre el Plan Bolonia

Por muchos motivos estoy en contra del Plan Bolonia. Entiendo muchas de sus bondades, pero no creo que la universidad tenga que ser necesariamente un lugar en el que nos hagan productivos. Me gusta verlo más como un lugar en el que se nos abre la mente, se nos enseña a pensar y si además se nos da un oficio, mejor que mejor, pero lo suyo sería enseñarnos herramientas y maneras de desarrollarnos para después poder convertirnos en lo que queramos.

Una de las carreras que desaparecerían del mapa al entrar el Plan Bolonia es Historia del Arte. Esta es la disciplina que estudiaron Jaime, Santi y Manu.

Jaime Sánchez Cuervo fue nuestro guía en Roma. Sin él el viaje hubiera sido otro, distinto, con menos encanto. Aprendimos muchísimo. Historia del Arte y su interés por la cultura son necesarios.

Jaime Buonarroti nos enseña arte from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.

Fuera la gerontocracia

En España siempre, incluso desde la vieja guardia del PSOE, se le acusa a ZP de dejar el país en manos de críos de biberón. No lo veo así, al menos, no tengo esa sensación salvo alguna que otra apuesta puntual.

En Italia, donde tiene un presidente amigo de los implantes de cabello y la cirugía plástica la izquierda pega carteles en las calles pidiendo el fin de la gerontocracia. A mi me hizo bastante gracia: “El poder para la juventud”.

Walter Guest House en Roma, ni en broma

En Roma todo ha ido perfecto y nos lo hemos pasado bomba. Sólo un detalle, nuestra estancia tuvo un punto muy negro. El cutre hostal donde nos quedamos. Una cosa es que sea muy muy barato y otra que te sientas timado. Nos vino a buscar el “asistente de Walter” y en lugar de llevarnos al sitio donde inicialmente nos quedábamos, nos dejó en uno diferente, en otra calle: Napoleone III.

Nunca tuvimos claro con quién tratar, se introdujo a Marco Gau (muy mono, por cierto) en nuestra habitación sin avisar, jamás se nos dio una factura, y éramos afortunados, porque teníamos ventana. Otra gente tenía que dormir en un pasillo con una cortina. Lamentable, vamos. El desayuno se salvaba y al menos tenía wifi, pero nada más.

Lo peor fue el primer día, cuando volvimos a las once de la noche, muy cansados y no podíamos entrar a nuestra habitación porque estaba montando allí más literas y no había otro sitio donde cupiesen.

Así que, ya sabeis, si vais a Roma, huid de este establecimiento: Walter Guest House.

Innovación en cocina italiana

Los McDonald’s tienen queso parmesanoque a pesar del supuesto peligro, me encanta-, aunque no lo probé.

Me acordé de Jaime Matesanz, compañero de facultad, que siempre nos hablaba de su bocata favorito: “¿No os dais cuenta? La acidez del salchichón pide a gritos la dulzura de la nocilla”. Y nosotros flipábamos. Lo mismo me pasó al ver que venden pizza con nutella. Tampoco me atreví.

Feliz 2009

Imposible conseguir un taxi en Roma. Llovía, estábamos cansados. Terminamos durmiendo en el minicine de la Academía de España en Roma hasta que tuvimos bus para volver. No podíamos con nuestro alma.

El momento del comienzo del año desde San Pietro in Montorio fue un gran privilegio. Inolvidable. Hizo que todo mereciese la pena. ¡Feliz 2009! Reiros de lo de Nerón que no es nada comparado con nosotros.

Pd.: ¡Viva el Ibuprofeno!

Il Dolce far Niente

En un rato salgo para el aeropuerto. Nos vamos a Roma un selecto grupo de amigos… Volveré el viernes, seguramente con fotos, vídeos e historias peculiares para contar por aquí.

No tenemos plan fijo, sólo la cena de Nochevieja con Santi, que vive allí, y poco más. Distracción, paseosIl dolce far niente.

Así era la última vez que estuve en Roma… Iba tocando actualizar… La foto es de Fany.