Una ayuda necesaria para la casa de Yorkín

En cuanto tenga un poco de tiempo os pongo más historietas de Costa Rica (todavía tengo un montón de posts pendientes del verano en NYC, Philadelphia y Washington DC). La cuestión es que me quedé con las ganas de conocer más sitios. Cuando vuelva me gustaría poder ir a la casa de Yorkín, al sur del país.

Paco Nadal nos cuenta qué ha sucedido. Entre todos podemos ayudar con medios y difusión para que las mujeres de esta cultura única puedan seguir con su medio de vida. Han perdido los botes, los alimentos y materiales. Así, no podrían atender a visitantes como tú y como yo, aburridos del turismo de garrafón y con ganas de que nuestros anfitriones nos traten de tú a tú y compartan experiencias con nosotros.

Historia por Enric González

Comentario que me reconforta sobre la edición de EL PAÍS de ayer:

Es muy útil saber, por ejemplo, que los visitantes encuentran a Fidel Castro “feliz” y “relajado” en su residencia, y que su hermano Raúl le pide consejo sobre los asuntos importantes. Así sabemos el contexto en que se produjo la agresión policial a la bloguera Yoani Sánchez. Si el héroe de la revolución cubana está feliz y relajado, las cosas deben andar bien. Lo que ocurrió con la bloguera debe carecer de importancia.

Historia por Enric González en EL PAÍS

Yoani Sánchez, detenida y golpeada

Cerca de las dos de la madrugada, cuando me metí en la cama recibí este SMS de Yoani Sánchez:

Fui detenida junto a Orlando L. Pardo y  Claudia Cadelo nos llevaron a la fuerza estilo siciliano. Golpes. Nos dejaron tirados en una esquina.

En ELPAíS.com cuentan más detalles de los hechos. En este blog también dan cuenta de lo sucedido.

Actualización: Yoani ya ha escrito en su blog lo sucedido.

Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a merced de ellos y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían “Yoani sigue viva”. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó “¿Qué les ha pasado?”… “Un secuestro”, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.

¿Por qué se portan así? ¿Tan desesperado está el Gobierno de Cuba? ¿Tanto han perdido el rumbo? ¿Tanto daño hace una voz en una isla?

Actualización: Domingo 13.05. SMS de Yoani Sánchez :

Hoy me siento mejor. La columna lastimada, pero ya estoy bajo tratamiento.  El shock psiquico va adurar más.

¿Cómo confiar en quien no cree en nada?

Fui a ver Ágora. Lo bueno de que te pongan muy mal una peli es que después no te parece tan mal. De hecho, me gustó, aunque la historieta de Davo y la protagonista no me parece bien resuelta.

Me trajo un recuerdo de clase de COU. Siempre me gustó debatir en clase, un vicio como otro cualquiera. No sé cómo la cosa fue derivando. En clase me la tragué, me callé, pero en la calle de Jorge Guillén, muy cerquita de casa en el camino de vuelta, me senté en un bordillo para llorar. Con el tiempo me di cuenta que yo no tenía un profesor de filosofía, sino un fanático religioso prerándome para la temida selectividad. Me reservo el nombre porque considero que no era algo “personal”, sino una cuestión de fe.

Hablando de la muerte ya había pasado algo parecido. Expliqué que no entendía por qué los cristianos lloraban cuando algo moría, en el fondo dejaban de sufrir y pasaban a una vida mejor que esta, vamos que casi tendrían que hacer una fiesta. La contestación fue curiosa: “Cuando mi mujer se va de viaje, para hacer una gira, a veces lloro en el aeropuerto porque sé que estaré mucho tiempo sin poder vernos”.

No recuerdo bien si surgió por San Agustín o Santo Tomás. Elprofesor comenzó a hablar del alma, de continentes y contenidos, de formas y funciones.

Expliqué que yo, personalmente, no creía tener alma -como se entiende en el sentido espiritual-cristiano- y que no creía en nada. Después de hacerme ver que respetaba más a un árabe, budista, judío o lo que fuese que a mi. “Rosa, si no crees en nada, ¿en qué te diferencias de un cerdo, una ballena o una rata? ¿Cómo se va a poder confiar en ti?”. Podría haber contestado muchas cosas, pero ni quise. Me decepcionó el silencio del resto de la clase. Quizá estaban en ‘standby’, al fin y al cabo, yo era la más entusiasta en esa clase, la más contestataria, y la que menos de acuerdo podía estar con el profesor.

Me recordó uno de los diálogos del final de la peli de Amenábar. Hipatía, por definición, no puede creer en nada.

Confío en que cada día la enseñanza pública tenga menos profes parabolanos.

borregosagnusdei

Las chicas y la tecnología

Si Paula Carri me pide algo, lo tiene que tener sí o sí.
El próximo 13 de Noviembre tiene lugar en Argentina “Mujeres Online: una mirada femenina sobre Web Social y Nuevas Tecnologías”.

Por este motivo le hice este vídeo explicando cómo uso la tecnología y las dificultades que tenemos las chicas con la misma. En realidad, no es algo tan tan complejo de explicar.

Las chicas y la tecnología from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.

Reporterismo en la era 2.0: ¿por qué y para qué de los cacharros?

Quizá fue la mesa que dio una mayor dosis de periodismo en vena, también la puso las cosas en su sitio. Cuatro generaciones de periodistas: Enrique Meneses, Rosa María Calaf, Javier Bauluz y David Beriáin hablaron de cómo ejercen (o ejercieron) el reporterismo en el sentido más puro, pero con la tecnología como herramienta. Y pongo el “pero” porque por momentos parece que se denunció así.

Sobre todo por parte de David Beriaín. Considero el gran mérito de su trabajo, pero no creo que se trate de tecnología sí o no, sino de las ventajas que tiene para el ejercicio de la profesión. Al margen de que yo sea una de esas personas que, en sus palabras, “se masturba” con los cacharritos.
Trato de conocerlos para después aplicarlos a usos concretos. En parte, gracias a eso se popularizan y lo usa el resto de la gente. Lo que no tiene sentido es la tecnología por la tecnología, como fin, como gozo, como hecho periodístico. Si algo me llama la atención de sus palabras es la pasión con que se expresa, las ganas de motivar al auditorio y la honradez con que cuenta lo que sí y lo que no se puede hacer en un lugar tan difícil para ser periodista como Afganistán. Comprendo lo que quiere decir cuando denuncia el “periodismo de viajes” que ejercen los que se desplazan allí enviados por los grandes medios durante un corto espacio de tiempo. Sin embargo, considero que esas crónicas, tachadas en parte de costumbristas, son también necesarias para comprender el día a día de un lugar. Me interesa si huele o no a pan. No tiene sentido que por estar más tiempo en un lugar para obtener mejor información y una mejor construcción de qué sucede se pierda la perspectiva de qué diferencia ese lugar del nuestro o qué problemas sufren los habitantes para hacer cosas sencillas.

David Beriaín en Huelva from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.

Enrique Meneses relató cómo llegó a Sierra Maestra, qué equipo tenía y cómo sacó de Cuba el material para su publicación. Después, vinieron más anécdotas relacionadas con la profesión… Continuar leyendo

Periodismo, sin mirar la factura

Hace poco celebraba que el NYT hiciera periodismo sin mirar la factura. Me siento orgullosa cuando en “mi casa” se hacen cosas como esta o los Cuadernos de Kabul de Ramón Lobo.

Creo que las reflexiones de Ramón sobre qué va a la web y qué al papel, los enfoques y la coberturas merecen debate  y lectura detenida.

El periódico que sobrevivirá será un producto con un contenido de calidad por el que merezca la pena correr al quiosco y pagar: exclusivas, entrevistas a fondo, grandes reportajes, un El Roto, que siempre ayuda la inteligencia, mucho análisis y opinión informada, no la tertuliana… En ése periódico imaginario textos como Los Cuadernos de Kabul deberían haberse publicado sólo en el papel y el resto de la cobertura diaria, exceptuando los grandes reportajes, sólo en Internet. Dar gratis lo que tienen todos; cobrar por lo singular.

Me gustaría que Ramón, algún día, nos contase los ajustados presupuestos que hace de cada viaje, su planifición y el coste real, no sólo de dinero, sino sobre todo de profesionalidad, ilusión y salud.

Ah, si algo he aprendido con él, poquito, es que debo tener alergía a la “firmitis”, enfermedad extendida en la profesión.

Más censura en la web cubana

Acabo de ver en la tele a los cubanos del equipo de baloncesto que se han quedado en Canarias.

Al mismo tiempo nos llegaba un SMS de la isla con una denuncia, bastante significativa:

“Le han aplicado a la plataforma blogger Voces Cubanas el mismo filtro de bloqueo-ralentización que desde hace más de un año le han puesto a Desde Cuba. Será que no han aprendido que nada es más atractivo que lo prohibido”

Como si internet allí no fuese ya bastante lento y difícil de conseguir…

Una falacia machista

En los años casposos de la posguerra, años de una represión sexual intensa -especialmente para las mujeres-, ir de putas era considerado un mal menor, que servía para aliviar la soledad de hombres mayores y para dotar a los jóvenes con los mínimos conocimientos indispensables. En las primeras décadas de la democracia, ningún hombre joven habría alardeado de frecuentar prostitutas, ya que se consideraba propio de carcamales reaccionarios. Y, sin embargo, en las primeras décadas del siglo XXI, los hombres jóvenes lo consideran casi obligado.

Lo más curioso de esta situación es que si las compañeras de clase o de trabajo de esos puteros tienen una conducta sexual libremente promiscua son tildadas por ellos de “putas”, tal vez con la intención de que se mantengan vírgenes hasta el matrimonio. Una falacia machista, ¿no creen?

Imprescindible la reflexión Gemma Lienas en EL PAÍS.

Las fuerzas anfibias

Mi madre se pensó que quería irme a la guerra cuando me apunté a “Comunicación y Conflictos Armados” un mes de julio de no sé qué año. Y yo pensaba, “ojalá”.

Antes de un curso de verano me imaginaba así “las fuerzas anfibias”. Al verlo así, en un barreño, me acordé del curso en que conocí a Moeh. Durante una mañana de julio un profe al que apodamos “el Camacho” por sus manchas sobaqueras nos contó cómo se hacían los desembarcos. Como ejemplo, Normandía y Perejil.

fuerzasanfibias

All Politics = política + cultura + inglés

Mañana salgo para USA. Estaré en NYC, Philadelphia y Washington DC. Bueno, ya os iré contando por aquí cosillas del viaje poco a poco.

Me interesa mejorar mi inglés desde siempre. Me gustan los idiomas y no me corto a la hora de chapurrear cualquier cosa. Con tal de hablar…

Alana Moceri, a la que conocereis de Democrats Abroad, propone All Politics. Se trata de aprender inglés mientras aprender de política y cultura de USA. Ideal para los fans del Ala Oeste.

Un premio con un fin

Yoani Sánchez sigue cosechando los premios. Mientras la tierra de su país es cada vez más yerma, su creatividad es más fecunda.

Así celebra la concesión del premio, con una propuesta y un enfoque: crear una blogosfera en Cuba.

Hace años que di un portazo al mundo académico e intelectual, hastiada de ver -tan frecuentemente- la máscara colgada en los rostros de mis profesores y de mis condiscípulos. Hoy empieza mi viaje de retorno al recinto universitario, de la mano de la mención especial en los premios de periodismo María Moors Cabot que me ha otorgado la Universidad de Columbia. Un galardón que he obtenido -entre otras cosas- por negarme a asumir esa complicidad “cultivada”, que tanto me frustró descubrir en una parte de las letras cubanas.

Escapando de una erudición libresca -desapegada de la realidad- fui a parar al extremo contrario: el de los circuitos y el código binario. No obstante, hay caminos que nos llevan siempre al mismo lugar y pueden hacer que una filóloga renegada vuelva a abrazar los hábitos de la academia. Especialmente, si este regreso al mundo de las togas y los diplomas ocurre por haberme comportado como una persona libre en el ciberespacio.

Pienso usar  el prestigio y la protección que trae aparejado el Premio Cabot, para seguir haciendo crecer la blogósfera cubana. El alternativo intinerario que nos une cada semana ha llegado a un punto en que debe volverse una auténtica academia blogger. Como no pienso esperar a que esté permitido abrir una escuela de periodismo digital para realizar este proyecto, voy a comenzarlo incluso al margen de formalismos burocráticos y legales. La distinción que he recibido hoy puede contribuir a que nazca aquí un nuevo tipo de instrucción sin condicionantes ideológicos, sin aquellos feos disfraces que me hicieron alejarme -una vez- del mundo académico.

Silencio, ellas ruedan

Nunca me ha gustado eso de “sólo para chicas”, de hecho aunque le debo a Chiqui y la gente de BRM sobre mi experiencia en el Gimnasio Arsenal femenino en Madrid, pero con el tiempo me he dado cuenta de que en ocasiones hace falta. No me gustan las cuotas, pero observando la realidad cada vez veo más necesario evidenciar el trabajo de las mujeres para que muchos que no lo hacen lo consideren igual que valioso que el de los hombres.
Puede que por mi situación en casa nunca antes fuese consciente hasta que he paseado un poquito por el mundo y he visto que vivía en una burbuja. Mi casa no es lo normal. En ocasiones me entristece ver cómo muchos hombres que aprecio y me consta que me aprecian entienden la igualdad de una extraña manera o tratan de hacer como ese anuncio de la “Elena Salgado” ama de casa y ministra de Economía. No se trata de vender a la ama de casa wonder-woman, sino de entender que se hace el trabajo igual que un hombre, pero hay que “venderlo” el doble. En realidad hay que todo el doble porque parece que hay una necesidad constante de demostrar y un stress añadido en ello.
Por eso he comenzando a entender la importancia y necesidad de las cuotas. Y ¡ojito! que nadie caiga en el “pobrecitas, necesitais ayuda”. No es eso me temo.
¿Por qué me he enrollado tanto? Porque quería recomendaros que os deis una vuelta por el Femitic, un festival de cine hecho por chicas, pero no necesariamente “para chicas”. Porque se trataba de romper el círculo, de acabar con la endogamia, de llegar a la igual real, ¿no?

Nunca me ha gustado eso de “sólo para chicas”, de hecho aunque le debo a Chiqui y la gente de BRM sobre mi experiencia en el Gimnasio Arsenal femenino en Madrid, pero con el tiempo me he dado cuenta de que en ocasiones hace falta. No me gustan las cuotas, pero observando la realidad cada vez veo más necesario evidenciar el trabajo de las mujeres para que muchos que no lo hacen lo consideren igual que valioso que el de los hombres.

Puede que por mi situación en casa nunca antes fuese consciente hasta que he paseado un poquito por el mundo y he visto que vivía en una burbuja. Mi casa no es lo normal. En ocasiones me entristece ver cómo muchos hombres que aprecio y me consta que me aprecian entienden la igualdad de una extraña manera o tratan de hacer como ese anuncio de la “Elena Salgado” ama de casa y ministra de Economía. No se trata de vender a la ama de casa wonder-woman, sino de entender que se hace el trabajo igual que un hombre, pero hay que “venderlo” el doble. En realidad hay que todo el doble porque parece que hay una necesidad constante de demostrar y un stress añadido en ello.

Por eso he comenzando a entender la importancia y necesidad de las cuotas. Y ¡ojito! que nadie caiga en el “pobrecitas, necesitais ayuda”. No es eso me temo.

¿Por qué me he enrollado tanto? Porque quería recomendaros que os deis una vuelta por el Femitic, un festival de cine hecho por chicas, pero no necesariamente “para chicas”. Porque se trataba de romper el círculo, de acabar con la endogamia, de llegar a la igual real, ¿no?

Las respuestas de Yoani

Netoratón salió de vacaciones a Cuba, pero no sólo volvió tostadísimo, sino que trajo un excelente trabajo bloguero. Se encontró con Yoani Sánchez, siempre admirada en este blog, y conversaron un buen rato. Ella contestó en vídeo las preguntas de Javier Barrera, Ion Antolín y una mía.

La sorpresa fue que no sólo lee este blog sino también A sueldo de Moscu, Mangas VerdesEscolar… Me encanta que la gran guia de los blogs, se esté distribuyendo por la isla mediante fotocopias.