Antes de entrar en casa, hay que limpiarse los zapatos. ¿Lógico verdad?

O dicho de otro modo, no se aceptarán comentarios insultantes, fuera de tono o que falten al respeto. Tampoco insistencias de trolls o mensajes reiterativos. Para poder comentar hay que estar debidamente identificado.

Por una blogosfera mejor, fomentemos la conversación. Cuanto más dialoguemos, más se aprenderá y, de paso, se baja el nivel de crispación imperante.