Hoy ten miedo de mí

Podéis echaros a temblar. Por mí podéis estar tranquilos. Hoy, la que tiene peligro es mi madre… Bueno, en general, mi familia materna tiene un especial gusto por este día. Unos lo aman, otros lo padecen. Depende del papel que toque. Pasivo o activo. No tiene más secretos… El gusto por las bromas vino con mi abuelo Carmelo, pero ha dejado poso en mi madre. Aunque sea broma, se lo toma en serio.

Si eres parte de mi familia el 28 de diciembre puedes echarte a temblar. Pueden cambiarte el despertador, meterte un chorizo en la cama, hacer que te llaman del banco, o cosas peores… Cambiar la sal y el azúcar. Poner pasta de dientes, mantequilla o vaselina en las llaves de la luz. O, esta es de las que no se olvidan, consiste en coser las mangas del abrigo, de modo que no te puedes poner. Las tortitas (o los crêpes), si las hace, tienen truco: mete un hilo antes y no hay quien lo coma.

La cuestión es que, a pesar de lo relatado, terminaré por caer en alguna.