Abejas en Alemania

Nunca lo entendido. Olga, hace algunos años en Munich, nos dio una pista: «Los alemanes dicen que está tan bueno que vienen hasta las abejas avispas». Vale, aceptamos barco, pero no me convence.

¿Alguien sabe por qué en Alemania tienen esta tolerancia con las abejas en la comida? Especialmente en vitrinas de productos que se venden al público. Todas las pastelerías y heladerías parecen coleccionarlas.

Beelitz, un hospital abandonado

Cuenta la leyenda que ahí Hitler se curó de las heridas de la batalla de Somme. Inicialmente fue un centro para enfermos de tuberculosis y afecciones del pulmón, pero desde el 45 a 1995 estuvo en manos de los soviéticos. De hecho, a modo de recuerdo, tomé un papel con grafía cirílica. Es lo único que traje, junto con sensaciones y fotos de la visita al hospital de Beelitz.

Fue hace un año pero lo tenía pendiente. No había cobertura, así que nada de FourSquare. Era lo más parecido a volver a la adolescencia y descubrir sitios secretos, saltar tapias y mirar a todos lados con cautela para explorar una ciudad sanitaria abandonada.

Volver a Berlín

El verano pasado estuve por allí. Fui sola pero pronto encontré compañeros de viaje. Patricia Sevilla Ciordia, su chico y su madre hicieron de guías de excepción por Berlín.

Carlos, amigo de Fany, me llevó a conocer algo emocionante Beelitz, un lugar con un hospital abandonado. Cuenta la leyenda que allí estuvo Hitler por una dolencia de pulmón o pierna (según versiones).

Hacía años desde la última vez que salté una tapia, me colé en un sitio y trasteé.

A comienzos de agosto volveré por ahí pero esta vez con amigos de toda la vida. Alojamiento diferente a la del verano pasado y mucho por descubrir. ¡Berlín es infinito!

Hotel Benther Berg

CeBIT es tan grande que supera la capacidad hotelera de Hanóver. El hotel en que me quedé estaba casi en medio del campo, no había un ruido. Solo algunas casitas alrededor, de las bajitas de Ronnenberg. El hotel Benther Berg es como una mansión con otra accesoria compuesta por bungalows.

Hotel Benther Berg, muy pacientes con el carácter español

La recepcionista se reía tanto con mi alemán chapurreado que se esforzaba por contestar en inglés pero fue verdaderamente amable buscándome un taxi para compartir gastos el primer día de la feria. Lo hizo con tanto acierto que llegué al recinto antes de que abriesen.

El desayuno era típico de los alemanes, también el mobiliario: todo serio, robusto, contundente y funcional.

Entre lo malo: internet. Tenían wifi, iba como un tiro, pero era casi un atraco a mano armada.

Lo mejor: tolerantes con los ruidos nocturnos y excursiones con mochila de los huéspedes españoles. ;)

Pd.: Creo que llevo ya como cuatro hoteles seguidos en los que no he encendido la tele.

 

Sensaciones de CeBIT

Hoy sábado cierra la feria CeBIT. Entre lo positivo me encuentro con la charla sobre seguridad en redes sociales y la notable presencia española. La sala de prensa tiene una excelente conexión y muy buen ambiente para trabajar: sitio para todos, silencio, tranquilidad… No parecía que allí hubiera periodistas.

PLEO, el pequeño dinosaurio mascota se ganó mi corazón.

Entre lo negativo: Dicen que es la mayor feria del mundo dedicada a las tecnologías de la información. Puede que lo sea en extensión pero en el aspecto de aparatos de consumo apenas hay novedades. Todas se quemaron durante CES y las novedades móviles fueron despejadas durante el MWC de Barcelona.

Con solo una mirada

En CeBIT tengo la sensación de tener que dar muchas vueltas para encontrar algo que verdaderamente merezca la pena. Sin tener esa vena propicia al espectáculo de los americanos, los alemanes saben hacer ver que su feria es la más grande del mundo. Puede que por extensión sí lo sea pero no por intensidad. Menos todavía por la cantidad de lanzamientos. Las marcas, salvo la excepción de ASUS, han quemado sus cartuchos en MWC y CES.

Tobii y su ordenador controlado con la mirada quizá sea de los más positivo. No solo por lo que tiene de innovador, sino también por la parte más social.

Coches conectados

Alemania, la gran fábrica de los coches robustos, tiene una posición extraña con respecto a la tecnología. Solo los modelos de gama alta incluyen adelantos que facilitan saber qué está cerca, cómo llegar a un lugar, hablar sin manos…

Ford mantiene una postura radicalmente contraria. Quiere popularizar estos servicios, que cualquiera que compre un modelo suyo se ve lo máximo posible. Así lo hizo saber en CeBIT.

¿Quién ganará la batalla por el coche 2.0?

La juventud está perdida: GameJam en MediaLab Prado

Todas las ideas son válidas para hacer un videojuego en GameJam

Hace falta echarle pasión y gusto por aprender y compartir para, en lugar de irse de cañas, cena o copas, encerrarse en el MediaLab Prado durante el fin de semana para hacer un videojuego en 48 horas. Así son las GameJam.

Me parece un gran argumento para todos los que creen que los jóvenes de hoy son unos descerebrados. Creo que tienen las cosas bastante claras, de lo que carecen es de oportunidades.

El ejemplo está en las ofertas de trabajo desde Alemania para ingenieros y arquitectos. Como española me siento decepcionada con mi país. Es como poner una escuela de pilotos y dejarlos sin aviones. ¿Para qué sirven tantos años de formación pagada entre todos si no va a revertir en la sociedad? No digo que se deje de apoyar la educación. Al contrario, que se den posibilidades de que el talento deje de ser potencia y pase a ser acto. Que se puedan hacer realidad los proyectos que se tienen en mente.

Presentación de una idea durante la GameJam 2011 en Madrid

Mañana volveré a la GameJam para ver los resultados. Al margen de como sea la calidad de cada juego habrán demostrado capacidad para concentrarse, cooperar y llevar a cabo un proyecto creativo en un periodo de tiempo limitado. ¿Eso no es tener talento?

Facebook en la escuela

Ayer, en los toros, enseñé algunas fotos de mi Facebook a un amigo. Rápido me dijo que si eso lo podía ver cualquiera. «No, sólo mis amigos», dije, como si eso en Facebook significase criba previa. Eso de ‘mis amigos’ en mi caso es bastante relativo. Las fotos, más que escandalosas, eran simplemente personales.

Esa actitud es de lo más normal. Mi argumento era que prefiero contar de mí lo que quiero y gestionar mi propia identidad digital a limitarme y ser pasiva. Creo que es peor ver qué dicen de alguien en la red sin que la persona afectada pueda dar su versión, incluso posicionarse a sí mismo en Facebook. En Alemania están pensando dar clases de Facebook a los jóvenes para evitar patochadas que pasen factura años después en el mundo laboral.