No es un thriller, no es una comedia, tampoco una peli de acción y no encaja como drama histórico. Argo tiene un poco de todo lo anterior, una historia bien contada, bien interpretada y que mantiene el interés de principio a fin, con humor, con tensión, con un buen hilo. La realidad, casi siempre, supera la ficción. Como tenía que ser siempre.

Si podéis, id al cine.