Y todo el mundo que hizo clic en un enlace que comenzaba por WTF! terminó declarando su gusto por el sexo anal con cabras. Un despropósito.
Se arregló pronto. No fue a mayores. En cualquier caso cobra más importancia su idea de permitir sólo acortar enlaces con su sistema propio: t.co.
Como quien no quiere la cosa… anoche acabé hablando de la caída de Twitter en el Telediario de Cuatro.
Hoy se tienen algunos datos más. ¿Tanto eco tienen estos servicios como para querer acallarlos? Ah, ya hay una novela hecha para/por/en Twitter.
Twitter cae víctima de un ataque maligno malicioso de la muerte. Ansiedad generalizada entre los yonkis de la web 2.0 (entre los que me incluyo).
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