I love bici

He jugado al escondite de bicis en el parque. La bici, en mi barrio, era un símbolo de poderío. Hasta me robaron una… He regalado otras dos. Una de montaña, la otra urbana.

Confieso que me falta valor para usarla por Madrid. Me conformo con la estática para mantener mi rodilla tonta a raya. Esto no impide que me haya enganchado al blog de Pableras Pablo León y Pilar, o que me lo pase bomba cuando Manu y Faus me cuentan sus aventuras en cada bicicrítica.

Además del blog, habemus tema en ESKUP: Elogio de la bici.

Como sabéis, este 2010 comenzó sobre ruedas. ¿Qué podría evitar que siga así?