Manifiesto y sentido común

Estos dos últimos días han sido muy muy intensos. De no parar, pero han merecido la pena. Sobre todo para corroborar que después de tanta ley a lo loco y un Manifiesto que ha prendido la mecha en la red que nadie pide nada tan descabellado. Ni las posiciones son tan lejanas.

Esta mañana, en EL PAÍS, tuvimos un encuentro con Paloma Llaneza, César Calderón, David Cierco, Álex de la Iglesia y Julio Alonso debatieron con la batuta de Borja Hermoso.

Entre el selecto público de la casa asistieron los bloggers pata negra: Toño Fraggle Rock, Adrián Segovia y Moeh.

Mañana, en la edición de papel, habrá un despliegue que guardaré en mi caja de recortes del sótano. Merecerá la pena verlo dentro de unos años.

Os dejo un par de vídeos (incrustables) con el encuentro:

Ea, ea, ea, Almodóvar se cabrea

Tengo un blog, James Blog.

Parece que no le ha gustado demasiado a Almódovar. ¡Qué le eche azúcar!

En el blog, Almodóvar se queja del tratamiento que su película, Los abrazos rotos, parte de la sección oficial a concurso del festival, ha recibido desde su estreno, así como del reflejo que unas declaraciones suyas en Cannes tuvieron en las páginas de EL PAÍS. «Cuando afirmaba que en Francia me tratan mejor que aquí no quería generalizar. (…) Con mi respuesta me estaba refiriendo justamente a la actitud de Boyero, y al estilo macarra del que hace gala el jefe de Cultura del principal periódico de nuestro país». «Y justamente cuando alguien expresa una declaración de tamaña hostilidad hacia mí lo último que su periódico debe hacer es encargarle la crítica o lo que sea de mi última película, si pretende respetar el principio de imparcialidad», continúa. «Pero dada la connivencia de ambos sujetos, la dirección de El País carga con toda la responsabilidad, del mismo modo que los obispos son responsables de lo que Federico Jiménez Losantos escupe en la Cope».

Me jode porque tengo un grupo de compis que se sientan muy cerquita que se curraron este especial sobre Almodóvar. Sin duda, le odian, le persiguen, está en el punto de mira…