Una tableta por niño: del OLPC a OX

El OLPC, como se conocía inicialmente al proyecto de Nicholas Negroponte  no terminó de cuajar. Al menos no al 100%. La idea del presidente emérito del Instituto de Tecnología de Massachusetts era crear un pequeño portátil, enfocado en la educación por menos de 100 dólares. De ahí su nombre: One laptop per child, un ordenador por niño.

El precio se dobló, pero no solo se conviritió en una realidad en muchos países, sino que inspiró una nueva categoría de ordenadores, los netbooks. El mercado de consumo quería usar portátiles mínimos para ver su correo y navegar en viajes sin tener que cargar tanto. ASUS fue la primera en ver el filón, con sus EEE. Gracias a esta línea se ha convertido en uno de los primeros fabricantes mundiales, cuando antes se limitaba al mercado asiático y la creación de places base. Los netbooks, tres años después de su explosión, se han reconvertido en Ultrabooks, las estrellas de este CES.

Negroponte mantiene su cruzada educativa y tecnológica. Ahora con las tabletas. Durante CES ha presentado, con excelentes críticas, la tableta que servirá de ayuda a los países en vías de desarrollo a dar una educación acorde a los tiempos sin un gran desembolso.

Recibe el nombre de OX y, esta vez sí, el precio es de 100 dólares. Mantiene la estética de la anterior, con el borde en color blanco y la cubierta de goma (apta para el descuido de los críos y salpicaduras) en un verde vivo y una funda de goma a juego. La pantalla es de ocho pulgadas, inferior a las del iPad y una pulgada mayor que el Kindle Fire, un modelo que ha destacado por su bajo precio. Sigue leyendo

CES 2012 y un paseo por Las Vegas

Una semana que parece un suspiro o eterna, según se mire. Ha sido alocado y cansado.

En lo profesional me ha dado mucho de sí, CES se ha superado:

En lo personal, un poquito menos, pero estuvo bien reencontrarme con compis y conocer algo mejor a Javier. Tuve poco tiempo para pasear o ver algo que no fueran cacharros. La noche del martes estuve en el teatro del Hotel Wynn, a ver el espectátulo de Cirque du Soleil. En la ciudad hay bastantes, tiene algo así como una sede permanente y shows únicos. Le Rêve supera cualquier expectativa. Es simplemente grandioso, arrebatador. Roba tu atención, toma tu corazón y pugna por meterte bajo el agua. Es inmersivo pero no salpica. Una experiencia para vivir.

Al final, cosas mías, salí con una reflexión: Ojalá los toros cada tarde este nivel de excelencia. No hablo de arte o verdad, sino de excelencia, de llegar un espectáculo en cada actuación a un nivel superior.

El jueves tomé rumbo al norte en eso que Fany conoce como ‘el reto’ para ver la antigua Las Vegas, el downtown que dicen por aquí. Mucho más decadente que el strip pero también más auténtico. Ahí es donde están las famosas capillas de las películas, los señores que arrastran su vida en carritos de la compra mientras pegan sus labios a una botella cubierta en una bolsa de papel de estraza. Dicen que se aparca fácil, es barato y el country manda.

Me quedo con las ganas de visita la presa Hoover y el gran Cañón.

2011, el año en que Steve Jobs nos dejó

La muerte del fundador de Apple, el crecimiento de Android y la consagración de las redes sociales son la esencia de este ciclo

Revolucionó la industria de la música, el cine, la informática y la telefonía. Solo le quedó una revolución por terminar, la de la prensa. Steve Jobs falleció el 5 de octubre. Pocos días después del lanzamiento de un remozado iPhone. Su deceso marcó tal conmoción que empañó el escaso entusiasmo por un teléfono que parecía más de lo mismo. El iPhone 4S (¿será la ‘S’ un homenaje a Steve?) mejoraba la cámara de fotos y el procesador gráfico con respecto al modelo lanzado un año anterior. También el sistema de conexión. Siri, era la gran novedad, un asistente de voz que por ahora no entiende español. El hecho de ser monolingüe le ha hecho pasar sin pena ni gloria por nuestro país, ¿o es que alguien está dispuesto a buscar dentista, consultar el parte meteorológico o añadir una cita en su agenda dirigiéndose a su mayordomo virtual en inglés?

Dos días después de la muerte del creador de Apple, Google había convocado a la prensa en Hong Kong para una presentación especial. Por respeto y en señal de duelo Android 4.0 tuvo que esperar unos días. El estreno fue de la mano de Samsung, que volvía a tener el privilegio de ser el fabricante que estrenaba sistema operativo en un teléfono, el Galaxy Nexus, que subía todavía más el listón.

iOS 5, el sistema operativo de Apple, y Android coinciden en algo, en 2011 han dicho adiós al ordenador para actualizarse. Todo se hace online, todo se almacena en la nube. iCloud, objeto de la última presentación pública de Jobs, permite pasar de un dispositivo a otro con todos los documentos en el punto en que se dejaron. Apple regala 5 gigas. A partir de ese límite toca pagar. Todo un acierto que significa la muerte de Mobile.me, un ensayo general pagado por el bolsillo de los suscriptores del servicio. Sigue leyendo

¿Hay vida más allá de iPhone?

Sí, Android le pisa los talones, pero quizá no sea tanta vida. 2012 nos depara una de las grandes guerras de la historia techie. iPhone y Android empiezan a tratarse de tú a tú.

El análisis de 2011 que acabo de publicar está generando un debate de lo más divertido. Nunca un tema teóricamente tan frío (cacharritos) levantó tanta pasión.

La próxima semana, en CES, Android moverá ficha. Antes de la primavera Apple contestará: ¿cómo?

¿Cómo es Las Vegas?

El CES ha merecido mucho la pena. Ha sido una experiencia increíble. Agotadora, pero valiosa. Solo la última tarde y parte del día siguiente pude caminar un poco por Las Vegas (no demasiado porque comenzaba a faltarme el aire). Algunos amigos me habéis preguntado que como es aquello.

Las Vegas

Creo que no es un lugar al que iría por mi cuenta. Solo encontré una novia, en mi hotel, el Excalibur (gigante, sin lugar para desayunar pero con un food court de comida basura en la segunda planta que abría 24 horas) y no me agradó ver varios leones en el MGM.

No es un sitio tan glamuroso como en las películas. Desde luego que no. Tiene muchos puntos sórdidos, de falsedad, con casi todo de cartón-piedra.

Al ser un desierto los edificios dan sensación de cercanía cuando realmente están lejos. No hay buen transporte público. Los taxis son baratos. Algo es algo porque apenas se puede caminar. Al menos al aire libre. Solo en la calle principal, el strip. El resto está pensado para que estés en casinos o galerías comerciales. Nada de parques o paseos. Al revés, todo el tiempo bajo un techo para no saber si es de día o de noche.

A pesar de todo esto, para curiosear, está bien. Se pueden contemplar comportamientos gregarios e insólitos. Gente que bebe en grupo, que juega en dos tragaperras a la vez.