El Severo me sigue doliendo

Estuve en el Concierto de “El Severo me duele”. Se ha demostrado la inocencia del Doctor Montes, me alegro, pero el dolor no remite. Me duele en el corazón y en la cabeza porque ir al médico de la seguridad social, en Madrid, donde vivo, no será lo mismo después de esto. Estos tres años no tienen marcha atrás, ¿ahora quién devuelve no el puesto el doctor sino la confianza doctor paciente que tan sutilmente han minado? ¿Qué pasa con todos aquellos que tuvieron que morir con dolor? ¿Era necesario? Basta con unir dos factores: religión y gestión liberal de un hospital para tener la respuesta.

A mi esto del dolor en los últimos momento me sigue recordando a Tía Ámparo y el ejemplar trato que recibió en el Carlos III. Imagino que después de esto no ha sido posible hacer fáciles los momentos más difíciles de muchos familiares.

¿Cuándo se darán cuenta los que gestionan mi Comunidad autónoma que la sanidad y la educación han de ser, por definición, deficitarias? Que el dinero que ahí se invierte recae en la propia sociedad; que la gente cuando está sana y formada serán ciudadanos más productivos, felices, libres, con capacidad de elección.

De aquella tarde de apoyo al doctor Montes en Leganés -dónde Nessie, el monstruo- me quedo con la actuación de Luis Ramiro: Rouco, ¿qué sabes de la vida?

El doctor Luis Montes responde

Quien suscribe y un buen puñado de bloggers afines ( Carmen Sánchez Carazo, Utopía existe, En la ducha final, Luis Solana, Moscas en la sopa, Maripuchi, Diario de un internauta, El blog de José Carlos, Fernando Berlín, Manolo Saco, Enclave Socialista, Netoratón, A sueldo de Moscú, A Capella, Red de Blogs Socialistas, Rafael Gómez Montoya, francotirador de palabras, III República, Don-aire, Rue Madeleine, El poso de la duda, Enrique Meneses, A Capella y muchos más que se me escapan) apoyamos al doctor Luis Montes en su actuación profesional en el hospital Severo Ochoa.

Por una muerte dignaEn un rato vendrá a contestar un chat en elpais.com. ¿Teneis preguntas? ¿Quereis mostrar vuestro apoyo? Todo vuestro.

En lo que a mi respecta, sólo puedo mostrar mi gratitud ante profesionales como este.

Papá, cuéntame otra vez…

Ismael Serrano apoyó a los médicos y trabajadores del hospital Severo Ochoa haciendo lo que mejor sabe: cantar letras de dulce fiereza, rascando conciencias y acariciando palabras.

“Ya no mueren en Bosnia, ahora mueren Bagdad”

Se la quiero dedicar especialmente al nuevo presidente de Francia, a nuestro amigo Sarko, por querer enterrar el mayo del 68.

¿Qué habría sido de mi de no ser hija de soñadores?