Felices 80, abuela

Cada vez que me enfadaba decía lo mismo: «Me voy a ir a vivir con abuelo y abuela». Era mi refugio, mi vuelta idílica al lugar donde una vez fui feliz. Estar cerca de mi abuela me hace sentir así, aunque sigo echando de menos a quien me enseñó valores casi en desuso y una desmedida afición a los toros.

Mi abuela María, además de mi líder de opinión, es el núcleo que nos une a todo. Siempre dispuesta, capaz e impetuosa. No conozco a nadie con tanta imaginación para construir de la nada.

Gran parte de mi imaginario infantil viene de abuela, de su gorrini (un pájaro que se posaba en su hombro), del vestido llegado de Argentina que su madre deshizo para hacer calcetines a sus hermanos o de la mazorca de maíz con una tela que era su muñeca. En tiempos en que se nos ha olvidado lo que es pasarlo mal, yo me acuerdo de aquellas gafas que llevaba a la cárcel o de que los Reyes solo le echaban una naranja o una figurita de mazapán. Nunca la ha escuchado quejarse por ninguna de estas circunstancias. Mis abuelos hicieron de mí una niña abierta, feliz y que hasta que llegó al mundo real pensaba que todos los niños tenían una tía MariCarmen.

– Abuela, tengo hambre.

– ¿Qué quieres, bonita?

– Migas con chocolate.

La novia de papá, una realidad

Lo de mis padres es un milagro. Más de 30 años juntos y se llevan bien. Parece que hasta se quieren.
No sé si eso es una excepción o sigue pasando… (Desde luego, a mí no. Ya me lo decían, ya: «Rosita, que tú lo vas a tener muy difícil porque tu padre es muy bueno y, sólo por comparación, van a salir mal parados»).

La cuestión es que, a pesar de muchos que quieren mandar en su vida y en la de los demás, no es que hoy se puedan cometer errores, porque ninguna relación es un error, pero sí se puede volver a jugar a la ruleta del amor alguna vez más sin daños colaterales. Si así son las nuevas familias, ¡pues que vivan!

Paloma Bravo, ágil, audaz y de mirada vivaracha, pone el foco en lo más difícil: los hijos. Los propios, los de la pareja y los que llegan con naturalidad y sencillez. El encuentro digital de La novia de papá se convirtió, casi casi, en un consultorio sentimental.

Este jueves presenta el libro junto a Jacinto Corral y Mario Tascón. Será a las 20:30h en Café del libro (C/ Vergara, 10).

Actualización: La novia de papá tiene blog en EL PAÍS.