El extraño guiño social de Google a Snapchat

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De Google se sabe que solo tiene una asignatura pendiente, las redes sociales. Ha tenido varios intentos, oleadas, e ideas. Incluso reinvenciones, pero nunca ha dado con la tecla adecuada. La ola de Facebook, Twitter, Instagram, hasta LinkedIn, no pasó por su barrio. Tampoco fueron capaces de comprar WhatsApp.

Durante I/O sucedió algo distinto a lo habitual. Junto con la acreditación entregaron una tarjetón con una dirección de Snapchat. La mensajería efímera con fuerte componente social es el servicio más de moda. Es la primera vez que Google apoya de manera tan explícita un servicio que no es suyo. No solo eso, hizo un uso intensivo de ła herramienta.  Fue una cobertura ejemplar, completa, con sentido y dando muestra de que conocen los guiños y códigos internos de esa comunidad.

¿Significa algo más que un guiño a los asistentes más jóvenes? Veremos… Google lo quiso comprar por 9.000 millones de dólares, pero Evan Spiegel, como se llama su creador, un angelino que dejó Stanford para seguir con su empresa desde Silicon Playa, cerca de Santa Mónica.

Google I/O 2016: Todos fritos

Entrada de I/O 2016

Las buenas ideas, a veces, no lo son tanto.
Este ha sido mi cuarto I/O, así es como se llama la conferencia anual de Google. Normalmente es un combinado entre show, fiesta y exhibición de los últimos adelantos de la empresa que comenzó como un buscador y hoy está inmersa en todos los aspectos de nuestras vidas: televisión, móviles, publicidad, salud, pagos, hogares, transporte, mapas… Hace menos de un
Este I/O ha sido su décima edición. Google ha vuelto a los orígenes. El primero lo hicieron en Mountain View, la localidad donde está su sede. El segundo fue al Sur de Silicon Valley, en San José. Desde entonces, el Moscone se convirtió en el lugar para albergar la cita. Con el décimo aniversario llegó el cambio. De nuevo a Mountain View, de nuevo
Google se ha vuelto más austero. Lo que no es necesariamente malo -que le pregunten a Amazon-. Ya no hay regalos enmascarados en aparatos para ir probando lo que vendrá. Tampoco la comida caliente, que se agradecía. Han pasado a las cajitas de sandwich de plástico y comida basura (hot dog, patatas fritas, hamburguesas…) en la cena. Muy lejos del estilo de vida saludable que intentan propagar.

Esto es solo una percepción, pero siguen faltando personas que se salgan del patrón habitual. O dicho sin eufemismos, es palpable la ausencia entre los asistentes de mujeres -la única ventaja es que no hay que esperar turno para ir al baño-, personas de color, latinos…

Para colmo, faltaron sombras. En el kit de bienvenida, con tono de broma, incluyeron un par de sobres de protector solar. Se quedaron cortos. El segundo día parecíamos cangrejos nórdicos tras pasar por la Costa del Sol. After sun y quemaduras para el fin de semana aseguradas. No era el mejor lugar para un evento así, y tampoco estaban preparados para acoger las charlas. Las filas fueron de más de 90 minutos, con temperaturas que rozaban los 30 grados.

La improvisada sala de prensa-sauna

El problema  de fondo es que, este año, no hubo gran concreción. Por primera vez tuve la sensación de que están llegando tarde a algo, de que no lideran, de que no dan fechas concretas. Ni se sabe precio, ni fecha de salida de Home, su equivalente al Amazon Echo. Lo mismo sucede con Daydream, su plataforma de realidad virtual cuyas gafas se han visto solo en gráficos. Project Tango se esperaba en CES. Seguramente sea Lenovo, el fabricante que hace el primer móvil compatible con esta tecnología, el que haga la presentación más profunda a comienzos de junio.

A pesar del afecto que se tiene a Sundar Pichai, se echó en falta la presencia de Sergey Brin o Larry Page, los fundadores.

Nos hemos frito al sol y caminado por secarrales en busca de una novedades que parecen resistirse hasta el otoño. Un I/O muy extraño.

Paradoja: Hasta a Google se le cae la wifi. Somos mortales.