Guerra al correo gris

Hace casi un año Hotmail cambió de cara. Uso GMail. Lo amo, pero cada vez tengo una mejor percepción de Hotmail. Parece que ya todo el mundo sabe que no te van a cerrar la cuenta si no mandas tal mensaje a no sé cuántas personas.

Lo que sí le falta a Hotmail es algo de glamour. Se esfuerzan en ello pero el rascacielos del lateral derecho con publicidad no es precisamente atractivo. A cambio, se esmeran en filtrar mejor el correo. En lugar de declarar la guerra al SPAM, esa basura diaria que nos invade sin piedad ni permiso, quieren acabar con el correo gris, que es otra basura pero encima tolerada.

¿Cómo lleva a nuestras vidas? Por suscripciones. Así solo tendremos los titulares y las ofertas del día.

Hotmail y la reputación

Hotmail, la cuenta que todos hemos tenido para el MSN, la que supuestamente te cerraban si no cambiabas no sé qué cosas o reenviabas mil veces una cadena de correo.

Walter Harp, su máximo responsable mundial, aclara algunas de las leyendas urbanas más extendidas. Por ejemplo, que no hay que pagar para tener más espacio.

La contestación al posible rechazo en una entrevista de trabajo por tener Hotmail me pareció toda una cura de humildad

P. No sé si ha oído que, entre las muchas leyendas urbanas que hay, si envía un currículo desde una cuenta de correo de Hotmail no le llamarán. ¿Cree que hay prejuicios o estereotipos con su servicio?

R. Es un gran reto es cambiar la percepción. He oído eso y otras cosas peores. (Risas) Hotmail es un servicio profesional, cada vez más intentamos que resulte productivo y que la gente no pierda tiempo al hacer cosas sencillas. La realidad es que intentamos cambiar la percepción de la gente.