Metro Gamers
Pongamos que hablo de Madrid, Videojuegos Nadie abrió la boca »
Me ha dado mucha pena perderme el Metro Gamers, durante el fin de semana se ha podido jugar a la Play Station 3 en la estación de Nuevos Ministerios. El logo me encanta.
Me ha dado mucha pena perderme el Metro Gamers, durante el fin de semana se ha podido jugar a la Play Station 3 en la estación de Nuevos Ministerios. El logo me encanta.
Mi padre es profe. Este año se jubila. Tenía la tarde libre.
Me gustó tanto el ambiente como el fondo de la manifestación. Recortar en educación es crear desigualdad, es romper la sociedad, es perpetuar un sistema de castas. Al final, es hacer más pobre un país. La posibilidad de generar riqueza se vuelve sensiblemente inferior si solo unos cuantos tienen acceso a la educación y, posteriormente, a puestos de responsabilidad.
Era uno de los sitios más emblemáticos de Chamberí. En el Chipén de las chachi (que es como se anunciaba el sitio) te podía encontrar a un camarero chileno o al hombre del tiempo con los párpados retocados, acodado en la barra. No le falta de nada, hasta su aire decadente.
En 2008 pasó a llamarse la Parpusa, un nombre que me moló. El domingo, al salir del cine, descubrí que también había cerrado. Una pena.

Escribo esto porque parece que no soy la única que lo echa de menos. Tengo un montón de visitas en el blog buscando “Chipén”. ¿Se atreverá alguien a abrirlo con el mismo nombre?
Ya sabéis que por aquí, mi blog personal, no suelo hablar de toros. Esto es un espacio más, bueno, más de mis cosas. Los toros, no lo dudéis, forman parte de mi vida. Estamos en una encrucijada, en un cubo de Rubik difícil de resolver.
Por eso me tomo la libertad de enlazar a mi post sobre la presentación de Simón Casas en el Wellington. Hubo más lírica que prosa, más corazón que cabeza. Yo quería de lo segundo, pero, dadas las circunstancias, habrá que conquistar lo primero para que funcione la segunda. No es por la filosofía, es por la Historia.
Nos hicimos amigos en Nueva York y ahora habitamos los tejados de Madrid.

Niki y yo hoy nos pusimos, sin saberlo, el mismo calzado. Dos extraños en mundos transplantados, techies con el corazón en otra galaxia.

El sábado dio una entrevista de ocho páginas con la Duquesa de Alba. Y yo… yo no lo sabía.
Things by Ryu Itadani from Onitsuka Tiger on Vimeo.
Creo que desde hace como un año me lo paso mucho mejor en el trabajo. Dejé de jugar videojuegos casi al final del instituto cuando tenía que empezar a estudiar de verdad.
Ahora vuelvo a los mandos. O sin ellos. Me cuesta en ocasiones, soy malilla y el muñeco pasa más tiempo en el abismo que de plataforma en plataforma.
Como fuere, mi mundo techie me tiene sorbido el seso.
Me sentí nostálgica al encontrar este cartel en la calle Pedro Heredia. Alquilan (mejor dicho, alquilaban) cartuchos para consolas que ya son casi piezas de museo.

Me encanta encontrarme esta vaca a la puerta del Wellington. Más aún recordar un hotel mítico, con estatua del fundador, Tito Baltasar, trabajadores en modo cooperativa y la eterna habitación-apartamento de Carril.

Buen detalle el de comprar su vaca con capote.
Era una ganga de aeropuerto pero… ¿alguien estudia con la Nintendo?

Pronto habrá libros, interpretaciones de tertulianos, tendencias, sociólogos y analistas. Todo el mundo será experto y lo habrá vivido en primera persona.
A mí me salió caro el entrenamiento. 699 euros, nuevo iPhone. Bendito MobileMe, al menos hizo el 50% de su tarea.
¿Cómo se puede llamar Cisne Azul un lugar donde venden setas? Porque alucinas.

Junto a Víctor y Mauro, devoramos el plato, sin tapujos. Para colmo descubrí que en Argentina, Super Mario no tenía vida extra o más velocidad gracias a las setas mágicas, sino a los honguitos.
Cerca de Atocha se encuentra casi de todo. Una zona de descanso, creatividad y motivación (the Hub) y una retro escuela de baile: Nacho’s.


¿Qué tiene esta ciudad que nunca se termina de descubrir?
Solo no puedes. Con amigos sí.
Más o menos, en una mañana y un poquito nos hemos ventilado la mudanza de Victoria. Así, sí.
Buena idea, quizá algo cara… PadinTheCity lo entrega y recoge en cualquier punto de Madrid. Perfecto para los que quieren probar el iPad antes de comprarlo o para algún amigo que venga de visita. Mola encontrar gente que hace funcionar negocios sencillos.
¿Sabrá Gallardón que gracias a esta iniciativa Madrid sale en mi revista-biblia, Wired?
Bastó un mensaje de Pedro para poner ean órbita a mi tropa de amigos. Tras parada técnica (repostar básicamente) en casa de Santi y Vanna, nos plantamos en el Madrid Arena para vivir el REC Madrid, Carnaval Electrónico Audiovisual.
Creo que les moló un montón. De hecho uno de los miembros del equipo ha vuelto sin gafas. Curioso, yo me pasé la noche con una fosforitas azules puestas.

Confieso que fui la primera en recogerme después de pasarme varias horas mirando a la pantalla y riéndome mucho con la creatividad de muchas proyecciones.
La próxima vez creo que tiene que venir mi gran descubrimiento esta semana: Mambo Kurt con su ‘klavier’.

Todas las ideas son válidas para hacer un videojuego en GameJam
Hace falta echarle pasión y gusto por aprender y compartir para, en lugar de irse de cañas, cena o copas, encerrarse en el MediaLab Prado durante el fin de semana para hacer un videojuego en 48 horas. Así son las GameJam.
Me parece un gran argumento para todos los que creen que los jóvenes de hoy son unos descerebrados. Creo que tienen las cosas bastante claras, de lo que carecen es de oportunidades.
El ejemplo está en las ofertas de trabajo desde Alemania para ingenieros y arquitectos. Como española me siento decepcionada con mi país. Es como poner una escuela de pilotos y dejarlos sin aviones. ¿Para qué sirven tantos años de formación pagada entre todos si no va a revertir en la sociedad? No digo que se deje de apoyar la educación. Al contrario, que se den posibilidades de que el talento deje de ser potencia y pase a ser acto. Que se puedan hacer realidad los proyectos que se tienen en mente.

Presentación de una idea durante la GameJam 2011 en Madrid
Mañana volveré a la GameJam para ver los resultados. Al margen de como sea la calidad de cada juego habrán demostrado capacidad para concentrarse, cooperar y llevar a cabo un proyecto creativo en un periodo de tiempo limitado. ¿Eso no es tener talento?
Puede que no tenga nada que ver una cosa con la otra. En todo caso, el 15 de febrero se desvelará la incógnita.
A comienzos de año empecé a sentir que no podía respirar por la nariz. Andaba como las viejitas, me faltaba el resuello al subir escaleras. Las radiografías confirmaron las sospechas: sinusitis. El especialista, después de cortisona y antibióticos, dio su parecer. Seguimos con cortisona y tiene pinta de llevar tiempo así la cosa.
Sus sospechas indican que es muy probable que tenga algún tipo de alergia (además de a mis queridos gatos). Pronto lo sabremos. La cuestión es que, sea cual sea el motivo de mi obstrucción, lo voy a tener difícil para saber cómo de mierdoso está el aire de mi ciudad, Madrid. Yo también quiero saber quién quitó (o mandó hacerlo) las estaciones de medición de contaminación. No es solo una cuestión de transparencia, también de salud pública.
Pasar una noche en las taquillas sirvió, entre otras muchas cosas, para charlar de buena mañana con Domingo Dominguín. Pocas semanas antes, al comienzo de la temporada, Carmen nos presentó.
Me alegra que el mundo del toro todavía tenga personajes de excepción como este líder natural.

Me temo que, a los dos, nos gusta demasiado darle a la húmeda. El texto es solo una pequeña parte de lo mucho que compartimos uno de los últimos días que abrían las terrazas en los aledaños de Las Ventas.
Domingo por la tarde. Hay quien se entristece, hasta se deprime. Yo no. Si el fin de semana son dos días, los dos son míos. Que nadie me robe una tarde que me pertenece. No hay sitio para la melancolía pero sí para melodías, para el rock de una garganta de largo recorrido.
Dazet se entregó en el Picnic, en el corazón de Malasaña. Carlos Estrella hace de las suyas.
Últimos comentarios