Sonic, ese viejo amigo

Primero lo jugué en la Mega Drive que echaron a Nono por su comunión. Yo no hice la comunión, y tampoco tenía Mega Drive. La mía era una Máster System, pero la I, la que permitía elegir entre cartucho o tarjeta, entre pads o pistolas. Así conocí a Sonic, que ya tiene 20 años.

Fue el primer juego que me dio verdadera sensación de velocidad. Después llegó Tails, un nuevo aliado contra el Doctor Robotnik.

Ha pasado de juego franquicia, a segundón. ¿Quién me iba a decir a mí que se podría jugar al erizo azul en una consola de Nintendo o Sony?

Volver al videojuego

Creo que desde hace como un año me lo paso mucho mejor en el trabajo. Dejé de jugar videojuegos casi al final del instituto cuando tenía que empezar a estudiar de verdad.

Ahora vuelvo a los mandos. O sin ellos. Me cuesta en ocasiones, soy malilla y el muñeco pasa más tiempo en el abismo que de plataforma en plataforma.

Como fuere, mi mundo techie me tiene sorbido el seso.

Me sentí nostálgica al encontrar este cartel en la calle Pedro Heredia. Alquilan (mejor dicho, alquilaban) cartuchos para consolas que ya son casi piezas de museo.

Atentos al enlace: al final del post sale una review del videoclub. Lo definen como el mejor de Madrid pero, vaya, solo acepta nuevos miembros si llevan la recomendación de otro.