Nali, mi líder de opinión

Ha dado conferencias, con su portátil y proyector. Mi padre dice que era en sueños pero yo me la imagino. Nali ha sido mi refugio desde los 18, cuando vino en mi manita de casa de unos vecinos. Desde entonces no ha hecho más que enseñarnos que algunos gatos son muy personitas, y que algunas personas somos muy gatunas.

Al poco de llegar, ya tenía un chalé, como muestra de independencia. Después, decidió traer de cuando en cuando un trofeo en forma de pájaro, hoja o fruto del parque.