Adictos a las aplicaciones

Antes eran programas, ahora son aplicaciones. Supongo que las llamamos así porque, teóricamente, sirven para hacer cosas más concretas en pantallas de menor tamaño, pero no estoy tan segura. Las aplicaciones son algo más que una moda, son un mercado floreciente y tema de conversación.

Según The App Date estamos enganchados. En España se descargan 1,4 millones diarios. En nuestros móviles tenemos alrededor de 28 y en las tablas 25.

El lado más oscuro de las aplicaciones de redes sociales se ha reflejado esta semana, cuando hemos sabido que Facebook, Twitter, FourSquare y Path almacenan la agenda de contactos durante 18 meses.

Nick Bilton, periodista por el que siento especial admiración, analiza en su columna Disruptions (interesante siempre) la ruptura de confianza por parte de estos servicios y la necesaria reflexión que deben hacer para volver a ganarse a los usuarios. No solo es cuestión de transparencia, sino de sentar unas bases para el futuro sin poner en peligro la libertad.

Nick Bilton y su mirada al futuro

Le pedí que me dedicara su libro. Me estampó una declaración de intenciones: «Play more videogames». Buen consejo. Me esforzaré. En un alarde de cordialidad, me regaló la edición en inglés de «Vivo en el futuro y esto es lo que veo». El libro de Nick Bilton en inglés se llama «I live in the future and this is how it works».

Da igual que no signifique exactamente lo mismo. Lo que importa es su visión, sus ganas de divulgar, de romper el tabú y mostrar que la tecnología está para sumar, para ayudarnos a vivir mejor, para hacer que se dé el máximo en cada ocasión.

Recomiendo la lectura de su libro, inspirador, optimista y clarificador. A medida que avanzaba lo veía más claro: Es el libro que soñaba con haber escrito.