E3 2012

Me fui sin avisaros… De hecho estuve a punto de no ir. Primero que sí, luego que no… Al final volví a Los Ángeles para vivir y contar E3. Creo que la feria resultó un poco más floja que la de 2011. Sin embargo, vuelvo con mejores sensaciones. Me manejé mejor, lo pasé de lujo y disfruté de un grupo de compañeros difícilmente superable. Gracias a todos, especialmente a Lidia, por la compañía, el apoyo, las risas, los acalorados debates, las horas de vuelo…

En el diario lo contamos así.

No sirve de nada estar en vanguardia sin una buena retaguardia. Gracias, Javier y Laia.

 

 

The Last Story y la apuesta de Hironobu Sakaguchi por las tabletas

Lo normal en este tipo de viajes es que el entrevistado siga el guion. La prensa va y viene a Londres en el día (a veces toca a París). Se intenta esquivar al traductor de español y se opta por el inglés-japonés para optimizar la media hora larga que te dan. Después vendrá otro con otro rato. Seguramente haga algunas preguntas iguales y al entrevistado le toca hacer como que todo le interesa.

Hironobu Sakaguchi daba sensación de poner poco entusiasmo pero de tener las cosas muy claras. Para empezar no vendió la moto: The Last Story es un gran juego, lo asegura, pero no se pone en plan pesado con “es lo mejor que hice nunca” ni nada por el estilo. Prefiere hablar de sus planes de futuro a explotar su próximo juego para Wii.

El creativo japonés, que vuelve a dirigir, y cuenta con la saga Final Fantasy como su mejor aval, trabaja en tres juegos para iOS, uno de ellos, de surf.

Me llamó la atención que apueste de manera tan firme por las tabletas. Sony esta semana se la juega. El miércoles sale a la venta en Estados Unidos y Europa, en diciembre salió en Japón, PS Vita. ¿Será la última consola portátil?

Los videojuegos de 2011

No lo veía como una amenaza. Entiendo que la diferencia clave está en que, aunque en los móviles y las tabletas se puede jugar, no son aparatos cuya finalidad principal es lúdica. En las consolas sí. Su núcleo, su fin, su motivo, es el videojuego. Que además vale para aprender, perfecto. Para mandar mensajes y compartir en redes sociales, mejor que mejor.

Sin embargo, a lo largo de 2011, especialmente iPod Touch e iPad ha comido terreno al videojuego en consolas. Nintendo 3DS está haciendo un gran final de año. PS Vita gusta en Japón pero hasta finales de febrero no sabemos qué acogida tendrá en España.

Nintendo Wii, algo vieja ya, XBOX 360 y, mi debilidad, PS3 gozan de excelente salud.

Entre los títulos de este 2011 me quedo con varios: Gears of War 3, Uncharted 3, Mario Kart 7, Zelda Skyward Sword y Skyrim (aunque confieso que me cuesta un poco más).

Sonic, ese viejo amigo

Primero lo jugué en la Mega Drive que echaron a Nono por su comunión. Yo no hice la comunión, y tampoco tenía Mega Drive. La mía era una Máster System, pero la I, la que permitía elegir entre cartucho o tarjeta, entre pads o pistolas. Así conocí a Sonic, que ya tiene 20 años.

Fue el primer juego que me dio verdadera sensación de velocidad. Después llegó Tails, un nuevo aliado contra el Doctor Robotnik.

Ha pasado de juego franquicia, a segundón. ¿Quién me iba a decir a mí que se podría jugar al erizo azul en una consola de Nintendo o Sony?

El videojuego ya no es cosa de niños

¿Infantilización? Según como se mire. Podría parecerlo, sin embargo, el perfil del jugador en España es un chico de 24 años. ¿Curioso?

El último encuento Idéame de este curso proponía un debate interesante: ¿Existe burbuja en el videojuego español? Después de varias mesas redondas y explosión de juegos y temáticas, me temo que no, que no hay, pero sí falta financiación y dificultades para hacer márketing y promoción de los nuevos lanzamientos.

My Spanish Coach, dando lecciones de algo

Era una ganga de aeropuerto pero… ¿alguien estudia con la Nintendo?

My Spanish Coach

Por una vez somos protagonistas. El resto del mundo nos sigue. En Grecia somos noticia. ¿Qué hemos hecho? No lo sabemos, pero es diferente. Es volver a tomar la calle, ser ciudadano, ejercer un derecho.

Pronto habrá libros, interpretaciones de tertulianos, tendencias, sociólogos y analistas. Todo el mundo será experto y lo habrá vivido en primera persona.

A mí me salió caro el entrenamiento. 699 euros, nuevo iPhone. Bendito MobileMe, al menos hizo el 50% de su tarea.

 

Yoshinori Ono, sentido común y nostalgia por Street Fighter II

Fue como volver al pueblo. Recuerdo a Raúl jugando hasta con el brazo en cabestrillo. También a mis primos echando monedas. Echaban poquitas, la verdad, porque eran muy bueno. Del Snow Bros, al Puzzle Bobble, pasando por Tetris y Rampage. Me sabía un montón de juego. Hasta al Gauntlet estaba entre nuestros favoritos porque podíamos jugar cuatro.

Street Fighter era de los mejores. Primero contra los jugadores normales, después contra Vega, el español, y los malos finales.

Yoshi Ono es el responsable de la edición en 3D de Street Fighter IV, un clásico que se inspira en el que toda mi generación conoce, el de Ryu, Ken y Chun Li.

El pirata cojo con pata de palo… que juega a la DS y no hace nada malo

Cada año, en el colegio, se repetía la misma cantinela. La profesora nos decía: “Sois el peor curso que he tenido nunca”.

Con el tema de la piratería en España tengo la misma sensación.

“España es el país más afectado por la piratería”
Rafael Martínez, subdirector de Nintendo Ibérica.

Sea cierto o no, ya se ha dado el primer golpe a los tarjetas R4 de la Nintendo DS.

Google homenajea al Tetris

Me gustaba el juego pero no iba mucho a los recreativos. Cuando tuve -en realidad era de Fany- Gameboy, el primero, el de la tonalidad verde en la pantalla me enganché totalmente me volví loca con el Tetris. Mi abuelo se enfada porque no le hacía caso. Me dejaba la paga en pilas; terminé comprando un adaptador a la red para jugar así.
Por la noche, al cerrar los ojos, seguían cayendo fichitas en mi cabeza y me costaba conciliar el sueño.

Llegué a pasármelo. Ponía modo B en la GameBoy, escogía 10 de velocidad y 10 en dificultad de fichas y trataba de emplear toda mi audacia para conseguir 25 líneas y no perder. Lo hice varias veces y me sirvió para comprender qué era lo que hacía. En realidad, estabas encajando las piezas para enviar un cohete. Antes, salía brevemente un montón de muñequitos con pinta de rusos y bailaban.

Tras aquella experiencia, dejé los videojuegos. Pasé a ser jugadora “social”. Me refiero a que lo hago con más gente, como en el SingStar o la Wii pero me siento bastante culpable si empleo mi tiempo en videojuegos.

25 años después del nacimiento de este adictivo juego, el amo y señor de los puzzles, Google le rinde tributo cambiando su logo.