Kinect llega al PC

No había explotado mucho Kinect en la XBOX, hasta que probé el juego de Star Wars en la GamesCom este verano. Confieso que flipé bastante al ver a Martin Hingis jugando sin raqueta. Kinect dice adiós al mando, a las pilas, y convierte nuestro cuerpo en el objeto de interacción con la consola.

Microsoft ha decidido que después del uso lúdico de este aparato llega el momento de ponerse serios. Quieren que el sensor Kinect se convierta en algo tan normal como lo son teclado y ratón en cada PC. Ahora solo falta que los desarrolladores lo exploten y consigan sacar todo el juego que permite su interfaz.

Los ultrabooks a la conquista del mercado

Tengo un netbook en un cajón del salón. Casi nunca sale de ahí. Solo si viene alguna visita y quiere consultar algo. En casa suelo usar Mac, el vetusto , valiente y amortizado manzanito, y el nuevo y pequeño MacBook Air. Los netbooks nos conquistaron por su bajo precio y escaso tamaño. Poco a poco fueron ganando en ligereza pero no tanto en potencia.

Los ultrabooks son sus hermanos mayores, en tamaño, precio y prestaciones. Alrededor de 800 euros. Menos que un MacBook Air, pero más que un netbook. Pretenden ser ligeros pero similares a los portátiles más potentes. Intel se está volcando en ello. Estiman que para 2013 será el formato más extendido. Al mismo tiempo, consideran que las tabletas ganan adeptos, sí, pero siguen necesitando de un ordenador para descargar fotos, activar el iPad, actulizar el teléfono…

¿Estamos ante la muerte definitiva del DVD como soporte informático?

Tuve un Spectrum (ZX de 48k)

Vuelven los Commodore

Yo no tuve uno de esos, tampoco un IBM o un Amiga. A nosotros nos dejó Miguelón, el culpable de parte de mi frikismo, un Spectrum ZX de 48k, de los que la cinta no venía al lado del teclado y se tenía que incluir. En realidad, el cassette de los listenings de inglés lo usaba para cargar los juegos. En una caja de galletas guardaba la protoCPU, cables, reproductor de cassette, y cintas. Ahí empezó todo.

Compraba revistas para después teclear y teclear lo que venía. La recompensa eran unos dibujitos que solo duraban en pantalla hasta que hicieras otro o apagaras el ordenador. Descubrí las maravillas de los ocho píxeles: Wonder Boy, Head over heels, Perico Delgado y los grandes títulos de Erbe. En Burger King regalaban el Whopper Chase, ¡mítico! Por no hablar de Dinamic (cuyo cocreador es mi amiguito y no cité en la versión inicial de este post).

Ojalá volvieran, como los Commodore, mantiendo la estética, quizá con un emulador de lo que fueron, pero con el corazón (hardware) adaptado a los tiempos.

Pd.: Oficialmente, ya tengo un padre maquero. Podéis considerarle un profe maquero. :)